La sepia serafina

En el fondo del mar hay muchos peces y otras especies, pero destaca un grupo de amigos, está Espe, la esponja, Patricia, la estrella marina, Calamaro, el calmar, Serfina, la sepia y Antón el mejillón.

Estos amigos se conocieron desde que eran pequeños, ya desde el primer día que coincidieron en el colegio, siempre jugaban juntos y se contaban cualquier cosa que les sucediera y siempre deseaban realizar un mogollón de aventuras.

Al salir del cole siempre iban juntos, les molaba jugar al futbol y Calamardo siempre era el portero, cuando se cansaban marchaban, los últimos eran serafina y Antón, serafina muy burlona siempre le decía Antón cabezón o Antón tontorrón, el pobre no entendía por qué serafina le decía estas cosas y avergonzado se escondía en su cascarón, el pobre Antón, el mejillón, triste se encontraba pues sentía que serafina su amor sería.

Pasaron los años, ya no eran unos niños y ahora era el momento de encontrar la media naranja, de hecho Serfina, la sepia, estaba en la iglesia casándose, y justo en el momento en que el cura preguntó si alguien tenía que decir algo, Antón, el mejillón interrumpió y dijo ¡Yooo! ¡Serafina no te cases! ¡Yo yo yo te te te amo! Todo el mundo enmudeció y Serafina, la sepia, muy sorprendida ¿cómo es posible después de tanto tiempo? Y además el día de mi boda, ¿no ves que somos diferentes? Tu eres un mejillón y yo una sepia, nuestras familias no lo van a aceptar, pero Antón, el mejillón muy decidido preguntó –pero ¿qué dice tu corazón? A lo que ella respondió –pues tienes razón- y juntos marcharon nadando y le dijo serafina –mira que eres cabezón Antón, pero eres mi tontorrón, te quiero y así felices los dos.

Entre rejas

¿Cuándo había llegado hasta ahí? No recordaba casi nada, me venían pequeñas imágenes a modo de flashes, mi avión había sido derribado, salte justo en el momento del impacto, no sé qué fue de mi acompañante, supongo que muriera en el acto, todo sucedió muy rápido, mi capacidad de reacción fue instantánea, no podía pensar con claridad, a pesar de activar el paracaídas, mi caía fue muy precipitosa, entre arboles, quedé colgado y no llegue al suelo hasta que se rompió la rama que me aprisionaba, sabía que tenía que actuar rápido, el paracaídas estaba prácticamente destrozado, inservible total, aún así lo tenía que ocultar para no dejar rastro, estaba magullado y cojeaba ligeramente de la pierna derecha, intenté despistar al enemigo todo lo que pude, pero dieron conmigo y fui apresado, me torturaron, sé que me hicieron muchas preguntas, yo no entendía su idioma, vino un fulano que si hablaba mi lengua, pero después del interrogatorio me desmayé, luego ya nada, me desperté en ese lugar cutre, oscuro y con dos ventanas con rejas por la que entraban los rayos de sol, estaba atado de pies y manos a una silla, escapar de ahí era lo único que tenía en mente, pero, ¿cómo?

Diario de un tigre

Hoy pasó algo excepcional en mi día a día, hoy vi con mis propios ojos como enjaulaban a un hombre, el primer hombre en la historia en ser enjaulado, luego me enteré que sería para un zoo, si un zoo de personas humanas, este humano sería el primero de muchos otros que vendrían más tarde, mujeres y hombres con sus crías y críos, me entere por mi amigo Poo, mi antiguo compañero de piso, el pobre no superó su adicción a la miel.

El espécimen que habían enjaulado descendía de una familia de políticos, de los últimos en ser casi extinguidos.

Aún me acuerdo cuando fui enjaulado por humanos al igual que ese humano lo fue por nosotros, no sé cómo llegamos a dominarles, aunque sí como llegué a ser libre, fue gracias a King el gorila que estaba enjaulado al lado mío, él mismo con una llave abrió la puerta de la jaula donde me encontraba, me dijo que podía salir, claro yo no entendía lo que me decía, pero avancé instintivamente, luego mediante otros gorilas me suministraron no sé qué sustancia mediante una jeringa no sin antes ofrecer  resistencia, pero poco a poco empecé a caminar con mis patas traseras y a entender lo que me decían, años después me enseñaron a leer y escribir y hacer todo tipo de cosas que los humanos hacían antes de caer en nuestras manos, en especial la de los simios, un ejército de simios liderado por un tal Saimus, ni que fuera su planeta.

Me puse los cascos y pongo música para salir y hacer un poco de ejercicio, “Eye of the Tiger”

Vida infernal

Mi mente juega conmigo,

al despiste, al olvido.

Ayana dijeron al bautizo,

“flor hermosa” su significado,

Ahora mi flor ya se ha marchitado.

Dieciséis primaveras en mi haber,

con la incertidumbre de saber,

si algún regalo voy a tener.

Aunque ya nada me importe,

son vagos mis recuerdos,

a la vez de ser:

Tristes, dolorosos, amargos.

Escriben mi vida

de cruda realidad.

En silencio he de llorar,

pues me pueden matar.

Él, se va a forrar,

a mí me van a follar,

a mí me van a violar,

sus carteras vaciar,

sus pollas sacar,

sus ganas saciar.

Mientras tanto, me jodo.

He de sufrir,

con ganas de morir,

ya no quiero vivir,

de esta vida salir.

Mi tierna infancia

marcada quedó,

desde que mi padre,

me vendió,

me mintió,

y con un extraño

me abandonó.

Miles de kilómetros recorrí,

miles de países conocí,

miles de casas vi.

Con muchas chicas compartí,

jovencitas, muchachitas, señoritas,

a las que pude conocer,

de las que pude aprender,

con las que jugué a ser

amante, querida, amada.

Mi niñez vejada,

mi vagina violada,

mi vida terminada.

En el armario

Joder estoy sudando como un puto cerdo, además estoy escondo en el armario de una vieja de un piso que desconozco, tengo el mono y no sé lo que va a pasar, la hostia, menudo berenjenal, estoy de mierda hasta no poder más, me pude zafar de esos maderos, pero ahora no se cómo salir de esta.

La droga me está matando y todo por intentar robar en la farmacia más cercana y… ¿para qué? Para unos putos y míseros cinco pavos ¿cómo cojones salgo de este armario de los huevos?

Una voz masculina desde el otro lado me habla, dice que me rinda, que no tengo nada que hacer y que estoy rodeado, abro ligeramente la puerta, tan sólo un dedo, lo justo para ver al hombre, es de unos cuarentaimuchos mas o menos, está intentando persuadirme para que salga sin ofrecer resistencia, sé que cuando ponga mis pies fuera, los picoletos se van a tirar encima, ya no tengo escapatoria, acepto, no me queda otra, dos polis se acercan por los lados y uno de ellos me pone las esposas, pero no queda así, no lo pongo fácil, me revuelvo mientras grito bien fuerte, ¡cabrones! ¡hijos de puta! ¡soltadme! ¡os voy a dar una paliza!, hasta que un puñetazo en la barriga me hace callar.

Reflejo

Miraba y miraba

pero

en ningún momento

se encontraba.

Aquel joven muchacho

sonriente, alegre, divertido

se había esfumado,

ante él un ser ha aparecido,

ahora un hombre

alto, calvo, nervioso,

de uñas mordidas, arrancadas.

En un títere convertido,

pésimo

currante para una familia espantosa y

actor de la misma familia venenosa.

Sabía en qué momentos

callar y reír.

Sus sentimientos y

bajo una máscara

Su verdadero rostro ocultaba.

Impasible jugaba y

de la nada creaba

un ambiente cálido,

incluso hasta relajado

Pero nunca lo suficiente.

Antes o después

La guardia bajaba y

la tormenta en ese momento

estallaba.

Comprensión, premio o incluso risa

era lo que buscaba y

Nunca jamás encontraba.

Más un día

una persona encontró y

a pesar de ser mayor,

con quien decidió compartir

alegría y júbilo sin sufrir,

cuando aprendió a ser

natural, libre, verdadero,

podía volar y soñar.

Entonces decidió luchar,

Sus ataduras romper,

de su prisión escapar,

soltando

aquel lastre que

le arrastraba a un pozo sin fondo.

Sintiendo

rabia, ira, cólera,

que con un martillo hizo añicos

el espejo en el que se estaba mirando

¿Qué pasó después?

Sencillamente respiró y

Al fin

Vivió.

Noche cerrada

Oscuridad, soledad, grandeza.

Miles de estrellas brillan,

Parpadean, juegan, bailan.

El cantar de los animales

Lobos, búhos, lechuzas.

Fiesta de la naturaleza,

Hadas, duendes, elfos.

Cuando todos duermen,

La blanca luna vigila,

El  cielo con la suave manta nos arropa y

El  amarillo sol en el otro lado

Aguarda.