Mambo

No sé qué hora de la madrugada era, pero que importancia tenía,  era cierto que la música que sonó esa noche les llevó a la danza de las sábanas, su baile acompasado a la vez que frenético, todo había empezado en la pista de aquella disco en una isla caribeña, las estrellas curiosas hicieron despertar la alarma de la luna, varios perros y tal vez algún vecino.

La torpeza en baile y el rey en la cama, parco pero sincero en sus palabras, inocente a la vez que gracioso, demostrando que podía ser cariñoso y detallista, servido a su vez de unas cuantas copas y seguido de diferentes miradas, las cuales describían una historia llenas de chispas, destellos varios y un fuego intenso sin necesidad de descripción alguna, por el contrario bajo una apariencia de mantis religiosa, dañada por varios lobos, había una corderita un poco explosiva que reservaba el secreto desvelado esa misma noche el misterio de la bestia que ella llevaba dentro, aunque dejaba pistas intencionadas para poder seguir su rastro.

En ambos casos no sólo influía la vestimenta, especialmente la de ella, pero el intercambio de palabras, risas y demás pasó al más esperado y deseado juego del desenfreno y amor.

La explosión fue mágica y colosal, los cuerpos se encontraban abrazados retozando y disfrutando mutuamente haciendo lo que mejor sabían mientras las caricias y besos surgían por doquier con el reflejo de la luna en el agua del mar por fondo en la ventana frente a la cama, con los ropajes desperdigados por el suelo.

Mi clase

Tenemos una profe,

Iris tiene de nombre.

Su santa paciencia estamos agotando,

pero con sabiduría nos va guiando,

y lo mejor, nuestros relatos la están gustando.

Marita, puede parecer una abuelita,

pero destila frescura,

me gusta su modesta escritura,

tan sabrosa como una ciruelita.

Carmela reina de los haikus,

A mí, sus “caquitas” me dejan fascinado,

Tan pequeña pero de gran corazón,

Aunque no me gusta que ande fumando.

Carmen, la artista,

con mis plantas ando de contrabandista,

hermosa su escritura y mejor su voz de radiofonista.

Dominique, la francesa del grupo,

no suelta la receta

de escribir tan resuelta,

lo mismo te desordena la cara,

como te baja al infierno,

la muy jodia un libro ha publicado,

¡Mon dieu! con su escritura nos ha conquistado.

Y de Francia paso a Venezuela,

Con el matrimonio feliz

Malala y Michael.

Malala que contar cuentos

quiere aprender,

y a sus nietos luego leer.

Michael nuestro dialogante

por excelencia,

tanto en sus escritos

como fuera de ellos,

a este alegre y dicharachero bribón

le queremos un montón.

Sandex, pródigo literato,

Tan versátil es

Que regala límericks y haikus,

tiene ideas para mucho rato.

Laureano, el novato

e indi (por Indiana Jones)

en busca de su estilo,

que sepas que nos gusta a los veteranos.

Mercedes o “Merche”

la detallista, tan visual,

escribe fenomenal,

aunque a veces mortal,

una maravilla, es genial.

Que no me olvido María,

con tus relatos juegas al despiste

unos alegres,

y otros ¡Qué tristes!

Y por último el menda lerenda,

que con estos últimos versos

terminando va

y espero no haber molestado,

solo una cosa,

un aplauso

si mis versos os han gustado.

Despertar

Ernesto despierta y se incorpora, se sienta en la cama, mira el despertador de la mesita, faltan unos minutos para las diez de la mañana, se levanta con los pelos alborotados, se mesa la barba, se arrasca la tripa, bosteza, se pone sus zapatillas que tiene al pie de cama, son azules, borreguillo por dentro, un regalo que hizo su madre por navidad.

Marta, su compañera de fatigas, en el otro lado de la cama, duerme a pierna suelta, dejando entre ver un pie por debajo del nórdico, aprovecha que duerme para ir al cuarto de baño que tienen frente a la habitación, dentro se desprende del pijama, se ducha con agua bien tibia, no tiene prisa, ya que es domingo y no tiene que ir a trabajar, cuando sale el espejo está empañado, se seca frotando bien la toalla por todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, siempre el mismo ritual, luego cuelga la toalla y se pone el albornoz que tiene colgado detrás de la puerta, sale y entra en la habitación, marta se despierta en ese momento, bosteza, se estira y se sienta en la cama Ernesto se sienta a su lado y se besan apasionadamente, se dan los buenos días, él dice de ir a desayunar fuera, tomar chocolate con churros, y ella acepta de buen gusto.

Tras un sinfín de preparativos, ir y venir, quita y pon, arreglarse, perfumarse y rituales varios, en los que se incluye ver el correo en el ordenador, por fin decidieron salir, en la calle estaba frio y luego hasta lluvioso, pero no dejó de ser una buena mañana.

Visitas

Era de noche, ya estábamos todos en la cama durmiendo, mañana era día de trabajo y tenemos por costumbre acostarnos pronto, una voz inquieta me hizo despertar, al lado de la cama estaba mi hija, mi pequeñita, de nueve años, tenía la luz de la habitación encendida y ella se notaba que estaba asustada, yo quise que se fuera sola y tranquila a la cama, pero me fue imposible, así que la acompañé hasta su cama y me acurruqué junto a ella, a la mañana siguiente me despertó mi mujer diciendo que era tarde, me reprochaba que asumiera la pérdida de nuestra hija y que dejara de dormir en su cama, me preguntaba mientras me levantaba de cómo era esto posible si ella se había suicidado al año de morir nuestra hija.

Enamorado

Enamorado de tu belleza,

enamorado de tu hermosura,

enamorado de tus curvas.

Entras por la vista,

disfruto contigo,

todo tu,

sabor, olor, pureza.

Admiro cada rincón,

sin resistir me caigo y…

Me rindo a tus pies.

Los picos de Europa

Ríos de agua y sidra.

Playas y calas del mar cantábrico.

Me ofreces:

Tranquilidad, paz, sosiego,

historia, tradición y diversión.

 Los lagos con lágrimas de

nuestra Santina, Covadonga.

 Desde Cangas a las Cuencas.

El orvallo me cala.

Melodías tristes suenan,

por las altas montañas,

las gaitas hacen eco,

mi corazón se encoge.

Varios compañeros mineros,

han fallecido intentando,

extraer el negro carbón.

Todo esto tienes tú

Mi tierra

Mi Asturias

Enamorado de ti.

Ibiza

Una isla

La isla

La isla del mar

La isla de la luz

Donde agua y cielo son uno

el sol resplandeciente

Ciega tu vista

Sin motivo alguno la contemplas

inquietante como una llama

Sabes que te puedes quemar

Pero miras hipnotizado

se contonea sensual, hechizante

Así es Ibiza

Todo un descubrimiento

Descubres lo descubierto

Las historias hechas reales

Y aún así escribes una muy diferente

Fantástica, colosal, romántica,

Incluso con sus sombras.

Mezcla de colores

Azul, verde, blanco

Rodeada de mar

Acariciada por las olas

Los pinares

Las casas blancas

Playas y calas

Belleza indescriptible

La ciudad tan luminosa

Como ruidosa y enigmática

Enamoradiza.

Esa es Ibiza.

Contigo

Contigo

Contigo

Contigo

Contigo me siento dividido.

Contigo me siento perdido.

Contigo me siento confundido.

No hay razón sino olvido.

Tú haces que pierda el sentido.

Esto no es divertido.

Contigo.

Contigo.

Contigo.

No hay razón sin perdón.

No hay razón sin sentido.

No hay razón sin latido.

Ya no quieres jugar conmigo.

Ya no quieres que sea tu amigo.

Ya quieres besar mi ombligo.

Lo de antes se ha perdido.

Tienes el corazón escondido.

Llenaste la maleta y te has ido.

Tengo el corazón dolido.

Miles de sombras han surgido.

Estoy solo y aburrido.

La oscuridad es ahora

Un vaso vacío.

El tiempo se ha detenido.

El reloj marca el sufrimiento.

Sin ti me siento dolido.

Mis cenizas has esparcido.

Las lágrimas llegan al mar.

Los lamentos en el cielo ya.

Grito y grito sin parar.

Sin piedad.

Sin atar

Sin amar

El pensamiento confundido.

La mente has aturdido.

Difuminas una silueta.

Ya no estas quieta.

Eres como una cometa.

Tan divina y coqueta.

Un hilo rojo.

Cojo y recojo.

Te miro de reojo.

Me lleva hasta tu escondrijo.

Ya no hay sonrojo.

Abres el cerrojo.

Mis nervios hechos un manojo.

Si tu barco zarpó.

Si tu ser me atrajo.

Si tu conciencia atrapo.

El dolor se fue por un atajo.

A tu lado quiero estar.

Pues lo nuestro es amar.

Yo sin ti

Tú sin mí

Yo contigo

Tú conmigo.

El amor es de los dos.

Contigo.

Contigo.

Contigo.

Desnudos

Desnudos como la verdad

Desnudos como el alma

Desnudos como nuestro amor

Cuerpo a cuerpo

Retozo de la vida

Piel con piel

Sudando amor

Lujuria de la pasión

Pasión del querer

Querer consentido

Con sentido y tacto

Bailando al unísono

Un ritmo

Misma respiración

Repitiendo el mismo estribillo

Jadeo con mucho jaleo

El tren entra al túnel

llega a su destino

Monte de venus

Miradas de complicidad

Sonrisa de felicidad

Susurros y mordiscos a la par

Del Pudor y la vergüenza

Al puro frenesí

De las caricias

A la exploración

El volcán entra en erupción

Termina la agitación

Besos cariñosos

Ternura infinita.

Payaso

Payaso, payasa: Artista de circo, generalmente vestido y maquillado de forma llamativa, que hace gestos y escenificaciones graciosos o grotescos y cuenta chistes para divertir y hacer reír al público. Adjetivo · nombre masculino y femenino.

Coloquial, persona que hace reír a los demás con sus bromas, ocurrencias, gestos o acciones.

Pues como te lo digo, el otro día vi una pelea en la calle de dos hombres que no sé por qué discutían pero se pegaban de lo lindo y me acuerdo que uno le llamo al otro payaso y le respondió con no sé qué palabrota más un puñetazo que le dejó la nariz sangrando, si es que está la gente alterada con esto del covid este, que si las mascarillas y el ocio, salir de noche y ya ves todo para eso, la cuestión amigo es que casualidades de la vida ese mismo día en la noche vi por la tele un reportaje sobre los payasos, y me encantó, ¿te acuerdas de esos que al salir al escenario decían eso de ¿cómo están ustedes?” y los chavales que estaban de espectadores gritaban ¡bieeeen! y que graciosos eran, a mí siempre me han gustado y me gustan, es una pena que no haya ahora payasos como los de antes, me encantan porque hacen reír a niños y mayores por igual y eso no es fácil ¿entiendes? Son como unos héroes al conseguir eso y más con los tiempos que corren, yo si alguien me llama payaso le doy las gracias y ¿tu?

Viaje a Londres

Era semana santa, no me acuerdo de que año, salimos de Asturias a Cantabria porque vuelo directo a Londres no había, era jueves, por la mañana temprano, fuimos en coche de Oviedo al aeropuerto de Santander, llegamos, mochila al hombro y una maleta de mano de esas con ruedas que estaban muy de moda y listos.

En el aeropuerto nos repartimos los billetes que habíamos impreso previamente el día anterior, hicimos cola para embarcar, con el pasaporte en mano, pues una nueva aventura nos estaba esperando.

Una vez en el avión nos sentamos en los asientos que nos correspondían, siempre haciendo bromas entre nosotros, un humor muy peculiar y así reírnos un rato, estábamos muy ilusionados y animados.

El viaje, la verdad no sé cuánto tiempo tardó pero se hizo muy corto, además nos atendieron generosa y eficientemente, con cacahuetes y Coca-Cola, no sé si alguno tomó algo más, fue muy entretenido.

Al llegar, fuimos directos al baño a cambiar el agua al canario, si es verdad que picha española nunca mea sola, ahí estamos todos ocupando los urinarios, nos limpiamos las manos con su secado y nos pusimos en ruta otra vez, había que ponerse de acuerdo si ir en tren o en bus y al final decidimos que en autobús, buscamos cuál era el que nos llevaría lo más cercano a nuestro “pan y desayuno”.

Pero si algo tiene que ir mal ira fatal, parece que está escrito que no todo tiene que salir perfecto, resulta que yo tenía dinero ingles del año catapum y que para el año en el que estábamos ya no servía, pues me lo había dado mi madre pues lo tenía de recuerdo y por si las moscas, pero no contaban que al menos los ingleses cambian la imagen de su moneda y por lo tanto parte por no decir mucho de ese mismo dinero que yo llevaba no servía, estaba fuera del mercado, no tenía valor, así que me las agencié a pagar como pude casi todos los gastos, menos mal que me ayudaron mis amigos, eso y algún “truco” como dar el billete por la parte que si era igual o muy parecido.

Prosiguiendo con el viaje, una vez en el bus nos acomodamos, cada cual en sitios diferentes, a mí me tocó al lado de una chica, resultó que no era inglesa, que era española, de Pamplona y nos pusimos a hablar, que ella lo había dejado con el novio y venía a una boda de unos indios ingleses, pues había hecho muy buena amistad con la novia que se casaba esa semana, al parecer cuando terminó de estudiar fue a Londres a trabajar donde la conoció, yo por mi parte la comenté que veníamos de Asturias, de Oviedo a pasar el fin de semana aprovechando que era festivo.

La verdad he de reconocer que la chica era muy guapa, rubia, sonriente y muy simpática, en lo que hablaba con ella estaba pensando en decirla de ser su compañero en la boda, pero me parecía muy precipitado y supongo que no procedía, me acuerdo que mis amigos querían que la presentara supongo que al igual que yo para ligar con ella y de confesar que yo también quería, partiendo con la ventaja de que estaba sentado a su lado, también pensaba en que tenía el móvil con poca batería y lo tenía apagado, por lo que estaba dudando en si encenderlo para pedir su número o cómo demonios conseguirlo y por lo que fuera, bueno si, la cobardía e indecisión me hizo quedar con las ganas de seguir en contacto, quién sabe lo que hubiera pasado, aun hoy me lo pregunto.