Para que yo me llame Alejandro Muñoz (*)

para que yo me llame Alejandro Muñoz

miles de estrellas se movieron

miles de estrellas brillaron

miles de estrellas formaron galaxias

Para que yo me llame Alejandro Muñoz

Pasaron infinidad de acontecimientos

Pasaron infinidad de personas

Pasaron infinidad de años

para que yo me llame como me llamo

Fue larga la historia

El tiempo, los minutos, segundos.

Para ser el que.

para ser  quien

para ser y al final quien soy

hubo mucho amor

tristezas y alegrias

risas y llantos

susurros nocturnos, de los Beatles

historias de amor, de pasion

canciones de Elvis, los Rolling Ston

y mucho arte

Una Diosa, Afrodita.

Dos personas, papá y mamá.

Nueve meses, yo.

(*) Nota: Versionando el poemade Ángel González “Para que yo me llame Ángel González” queriendo hacer un pequeño homenaje.

Casada con la muerte

Yo te quiero

Yo te amo

Yo te adoro

Yo, yo y yo

Mi  vida

Mi amor

Mi tesoro

Mía, mía y mía

En la salud y en la enfermedad

Ahora por siempre

Ahora me perteneces

Ahora ya

Aplacaras mi ira

Aplacaras mi rabia

Aplacaras mi frustración

Os declaro marido y mujer

A golpes

A tortas

A hostias

Con la mano

Con el puño

Con fuerza y gran violencia

Hasta que la muerte os separe

Y los separó.

Desintoxicándome

Tenía sudores fríos, espasmos, el corazón me latía aceleradamente, sin casi poder respirar, apenas apreciaba ya las imágenes, me parecían totalmente borrosas, lo veía todo muy distante, las voces distorsionadas por completo, qué me pasaba, era una sensación de verdadera angustia, me venían a la mente personas ya fallecidas, fantasmales, como mi mama, muerta de un cáncer cuando yo tenía dieciséis años, mi padre, que se suicido años mas tarde acusándome de todo, es cierto, que tras lo de mi madre igual reaccione de una manera que no correspondía a un comportamiento normal, y fui muy rebelde, con lo que pueda que no ayudase lo suficiente, pero hasta ese extremo, creo que estoy en mi cama, aunque atado posiblemente por mis tíos que se ocuparon de mí, pues eran los únicos familiares que tenía, no paraba de retorcerme, me dolían los músculos, ya no sé cómo lo hacían para que yo comiese, o hiciera mis necesidades, tal vez me había muerto ya y sufría toda esta tortura por mi vida, en la que me vi involucrado en miles de situaciones ilegales y a las que incluyo la droga, robo, etc.

Si no estoy en el mas aya, porqué esto, este sin vivir, muerte, muerte, muerte, es que no veis mi agonía por Dios que me rematen de una vez y se termine el suplicio por el que estoy pasando.

Despertar

Quiero despertar

Y tu mirada encontrar

Quiero despertar

Y tu cara contemplar

Quiero despertar

Y tus labios besar

Sentirte

Hundirme en tu mirada

El calor de tu piel

El latir de tu corazón

Acurrucarme en tu regazo

La llama de tu vida

Quiero despertar

Y en tu pupila encontrar

El reflejo del amar

Poder disfrutar

Tu esencia una vez más

Pura, íntegra, real

Quiero despertar

Y encontrar

Con quien gozar

Con júbilo poder volar

Quiero despertar

Y las velas soplar

Jugar, corretear, saltar

Quiero despertar

Y tu piel surcar

Quiero despertar

Envolver tu cuerpo

Con el mío

Quiero despertar

Y contigo estar

Noticia Ridícula

Un ex ministro británico vidente, se emborracha bebiendo gasolina y se va a Londres a jugar al “strip póquer”

El ministro británico de asuntos internos J. B. de 41 años, ha tenido que dimitir de la cámara de los Lores por el inexplicable pero real escándalo.

Todo sucedió en la noche londinense donde dicho ex ministro confesó en rueda de prensa al salir de la cárcel, que: estando en su casa y debido a su ceguera confundió la garrafa de la gasolina, con una de bebida isotónica, tras dicha ingesta de gasolina sin plomo, empezó a tener los mismos síntomas de una persona embriagada, tal es así que, decidió saltarse todas las normas y cualquier lógica, decidió conducir el coche de su mujer hasta un club, donde había un torneo de “strip póquer” montando un escándalo, aun así ganó varias manos  llevándose unas cuantas libras extra al bolsillo, con su posterior detención, fue llevado al calabozo, donde pasó la noche, añadiendo que al día siguiente no recordaba nada, se sentía confuso, mareado, con un tremendo dolor de cabeza y de estómago.

Carnavalesco

Ya hacía meses que había terminado carnaval, pero por las calles seguíamos usando la misma mascarilla, confinados en nuestras casas, convertido en prisión, la gente para sentirse libre y hacer que fuera más amena esos días echaban mano a la imaginación, transformando las cuatro paredes en panaderías, reposterías, restaurantes, gimnasios para intentar mantenerse en forma y sobre todo en lugares de ocio, donde ver la tv, jugar a la play, leer, pintar, un sinfín de cosas, entretenimientos varios, en busca de esa felicidad que les permitiera evadirse.

Al igual que en las cárceles se permite al preso salir de sus celdas por un rato y que pueda estirar las piernas mientras camina por el patio, a la gente se le concedió la opción de salir a comprar, siempre que llevase mascarilla y sólo saliese una persona adulta, dieron la libertad de poder hacerlo con la compañía de algún hijo o mascota.

He de confesar que tenía su lectura positiva, dentro de esa nueva experiencia para la humanidad, una era que los padres pasaban más tiempo con sus hijos, otra que la madre naturaleza se estaba recuperando de los estragos sufridos por las personas, el aire empezaban a ser más puros, sin esa contaminación que se sufría a diario, los ríos, lagos y mares también se libraban de las basuras que ellos, los humanos, cosechaban en ella, las aguas empezaban a ser más claras y con mejor fluidez, a su vez la fauna lo notaba, tal era así que algunos de los animales como las cabras y jabalíes se atrevían a pasearse por los pueblos y ciudades sin ningún impedimento. Pero tras cumplir condena y con la condición de llevar la mascarilla, mantener la distancia en lo posible, a las personas se les dejó salir, hubo varias fases antes de poder regresar a una cierta o incierta realidad, sin dejar de lado la dichosa mascarilla, en seguida hubo un júbilo que se expandió cuan reguero de pólvora, coincidiendo con el verano y las vacaciones, haciendo fiestas y botellones por doquier, reuniones de gentío innumerable, la basura, la mugre, incluso la mierda nos envolvió, añadiendo a esa porquería las dichosas mascarillas que nos protegen del virus, haciendo caso omiso a los agentes de la ley que nos recuerdan la importancia de llevarla puesta y la consecuencia de lo que conlleva, más contagios y sobre todo multas, así que otra vez regresamos a la contaminación, más las mascarillas flotando a doquier llegando a los fondos de los mares y ríos. Hoy día vamos retrocediendo cautelosamente y regresando a nuestras mazmorras por un castigo autoimpuesto, siempre cumpliendo unas normas según qué lugares, confinados barrios, pueblos y algunas ciudades, me pregunto ¿hasta cuándo?

Bizcochandro (*)

Ingredientes: 2 huevos amor de padre, leche amor de madre, yogur natural de la vida, azúcar dulce cariño, aceite de sabiduría, harina trabajo y levadura del crecimiento.

Utensilios: recipiente donde batir los ingredientes, batidora y molde.

Preparación: echar en el recipiente 2 huevos amor de padre, 1 yogur natural de la vida, con la medida del yogur, verteremos la mitad con leche amor de madre, 1 de aceite de la sabiduría, 2 de azúcar dulce cariño, 3 de harina trabajo y 1 sobre de levadura del crecimiento, hay quien añade ralladura de limón musical, batirlo, que no queden grumos, extenderlo bien repartido en el molde y meterlo al horno, se hará con el calor humano.

Que aproveche.

(*) Nota: De Bizcocho y Alejandro, esta basada en una receta real de un bizcocho.

De vino y amor

Entras por la vista.

Entras por el olfato.

Entras por el gusto.

Tinto te escogí.

Y te vi, brillante.

Y te olí, afrutado.

Y te saboreé, azucarado.

Recorriste mis labios.

Recorriste mi lengua, mi garganta.

Tus sabores se percibieron en mí.

Ácidos, amargos, persistentes.

En cambio, tú, mujer.

Me sedujiste.

Tu sensualidad,

ese perfume de lima limón,

tus labios,

ese sabor al amor,

tu pelo,

ese rubio de luz intenso,

tus ojos,

ese azul de mar caribeño,

por el que naufragio,

por el que me pierdo.

Todo acabó en lo más placentero.

Pasado oculto. Capítulo 7: El desenlace

El Bar Manolo es punto de encuentro de muchas personas, muchos de los cuales pasan ya las cincuenta primaveras, aunque hay de todas las edades, la mayoría toman unos culines de sidra y cantan, en una mesa están María Expósito, Herminia y Miguel, se reúnen ahí para charlar de sus cosas, pero esta vez es diferente, María les reunió para concretar ciertos detalles del pasado de la vida familiar de ambos, no antes de que estos recopilaran datos del pasado de sus familiares, preguntando a los mas cercanos, a  la tía en caso de Herminia y a su padre en caso de Miguel, parte de los datos ya lo sabían en especial Miguel que siempre oía todo lo que le contaban tanto su padre como sus abuelos, especialmente su abuelo paterno, Herminia como sólo tenía a su tía, a parte de las historias y demás batallitas, todas interesantes, lo que si hizo fue sacar bastantes cosas a la luz,  en especial algunas de las fotos, cosa que por alguna razón  María esperaba.

Tenía en mente no solo el hecho de querer cambiar el apellido, Expósito, sino que antes quería averiguar su pasado, quienes fueron sus padres.

Los datos que traían y sobre todo las fotos reveladoras de lo que podría ser una verdad en que ahora María en principio sospechaba, pues podría ser que ella y Herminia fuesen hermanas y no lo supiesen, es posible que tuvieran un padre en común, las historias  y las fotos encajaban en el rompecabezas de lo que sospechaba, eran pruebas en principio mas que evidentes, pero ella necesitaba saber más, sólo eran ideas que tenían que unir como piezas, porque a lo mejor en el menor de los casos sería una mera coincidencia y no fuese como ella esperaba, así que del Bar Manolo salieron a Oviedo al Hospicio dónde se crió María, quería hacer preguntas a las monjas al respecto, tenían que ir los tres, con las fotos y sacarlas la verdad, aunque doliese.

Una vez en el hospicio, entraron juntos, preguntaron por la Priora, enseguida les atendieron, y les llevaron hasta el despacho, pero sólo pasó María, pasado un tiempo salió con los ojos llorosos, y en su mano un montón de cartas, junto con una foto, justo la foto que dejó su padre en una primera carta antes de dejarla en el hospicio, ahí aparecía su padre y su madre embarazada de ella, les contó que su madre murió quince días después de que ella naciese, que su padre en aquel entonces era maqui y tenía que huir, lo evidente se transformó en real, María y Herminia eran hermanas, y que aquel hombre era su padre.

Pasado oculto. Capitulo 6: Miguel

Estaba en mi último curso de carrera,  estudiando para ingeniero agrónomo, muchos en mi familia tenían huerto en su jardín, por distracción o por negocio y yo me vi atrapado por ese mundillo, me quedaban ya pocas asignaturas para terminar, así que para ahorrar unos dinerillos empecé ha hacer algún trabajo de jardinero, la verdad es que me gustó y creo que este será algún día a lo que me dedique, pero bueno es un principio y veré como me las ingenio, es muy sacrificado, pero bonito, sobre todo si te gustan las plantas y la naturaleza, como muchos de mis amigos saben que soy bueno en esto, pues me llaman para que haga algún apaño en el jardín, les quite las malas hierbas del césped, etc. Siempre están Miki esto, Miki lo otro y como no se decirles que no, pues ale, por lo menos me gano unas pelas.

Hay veces que tengo que desplazarme de Oviedo a Pola de Siero, donde conocí a María Expósito, que está de interna en la casa en la que estoy ahora trabajando, las monjas del hospicio la metieron para que hiciera ya vida, consideraron que ya era mayor para seguir con ellas, apenas charlamos, pues estamos a nuestras labores, yo en el jardín y ella dentro de la casa, en una ocasión me contó que tenía ganas de cambiar su apellido, Expósito, pero antes quiere averiguar sus orígenes, quienes fueron sus padres, me enseñó una foto de la cara de su madre en un colgante de La Virgen de Covadonga, la verdad es que tiene un parecido, un aire, yo por mi parte  conté un poco de la vida de mi familia, como mi padre, Miguel, trabajó en las minas, pero que por culpa de una explosión quedó impedido y no pudo participar en la guerra civil, en lo que a la lucha armada se entiende, pero si que ayudó a los maquis, en especial a un amigo suyo, al que ayudó a ir hasta León para que de ahí fuera a Cáceres y cambiara de vida, contando esta historia se veía que tenía mucho interés e entusiasmo, me miró como extrañada y algo incrédula cuando la enseñé una foto de mi padre con el hombre al que ayudó en aquel momento, ella sintió un escalofrío como si hubiera visto un fantasma, como si reconociera a aquella persona, me da la sensación de que esa foto fuera la tecla que abriera una puerta oculta, en la que no sabemos qué puede haber, nos da miedo pasar, pero tenemos curiosidad.

Pasado oculto. Capitulo 5: Herminia

Estoy sola en la droguería de mi tía, ahora que tengo dieciséis años aprovecha a ponerme los fines de semana a última hora, cuando menos gente va, así poco a poco voy aprendiendo el oficio, para que luego me ponga trabajar con ella cuando termine los estudios, alguna vez pasa a vigilar, aunque lo que realmente la interesa son las cuentas, los números, es lo que la da vida, se los quitas y la da un patatús, ya la estoy oyendo esto hijita mía es el pan de cada día, nuestro porvenir, contando y recontado que no quede un céntimo, que las perras son muy duras de conseguirlas y muy fácil de perderlas, por eso hay que tener la mente siempre en su sitio, si su sitio, el único sitio que ella tiene es el del bar de Manolo a donde van todas sus amigas a criticar a la gente y luego ponen buena cara, la cara de vergüenza tendría que darlas porque muchas lo que buscan es un buen marido con quien casarnos y nos mantengan a las dos y a vivir del cuento y a seguir empinado el codo, y siempre me tiene que sacar una falta y si hay algún cliente siempre actúa de la misma manera, me dice ve tu anda para que aprendas que falta te hace, y luego enseguida me  hace reproches, quejándose  y apartándome a empujones, criticándome, terminando de atender a la persona en cuestión, sobre todo para cobrar, el sentir el dinero en sus manos y el sonido de la máquina registradora.

Pufff… que aburrimiento, ni un alma, por lo menos, vino a verme mi amiga, María, nos conocimos al año de mudarme yo a aquí, en Asturias, a este pueblo, Pola de Siero, vine porque fallecieron mis padres en un accidente, y mi tía era la única pariente que se podía hacer cargo de mí, me acuerdo porque yo tenía diez años, hacía mi primera comunión, ella se encontraba con unas monjas, sentada en una esquina en primera fila, al igual que todas ellas estaba rezando, tras la ceremonia, ella se acercó a mi, y charlamos hasta que mi tía nos separó, me contó que no tenía padres, eso la verdad nos unió a las dos, las monjitas se hicieron cargo de ella, de cuidarla y educarla, su apellido, Expósito, se lo pusieron ellas.

María es algo mayor que yo, y hoy vino a contarme que desde hace unos días, la ronda un pensamiento, una idea, quiere cambiarse de apellido y tiene la ilusión de que además quiere averiguar sobre su pasado, quiere saber quienes fueron sus padres, como buena amiga yo me implicaré en lo que pueda, la verdad no se si es por coincidir en cuanto a ser huérfanas o que, pero es como si nos uniera algo, para mi es como una hermana.