Para que yo me llame Alejandro Muñoz (*)

para que yo me llame Alejandro Muñoz

miles de estrellas se movieron

miles de estrellas brillaron

miles de estrellas formaron galaxias

Para que yo me llame Alejandro Muñoz

Pasaron infinidad de acontecimientos

Pasaron infinidad de personas

Pasaron infinidad de años

para que yo me llame como me llamo

Fue larga la historia

El tiempo, los minutos, segundos.

Para ser el que.

para ser  quien

para ser y al final quien soy

hubo mucho amor

tristezas y alegrias

risas y llantos

susurros nocturnos, de los Beatles

historias de amor, de pasion

canciones de Elvis, los Rolling Ston

y mucho arte

Una Diosa, Afrodita.

Dos personas, papá y mamá.

Nueve meses, yo.

(*) Nota: Versionando el poemade Ángel González “Para que yo me llame Ángel González” queriendo hacer un pequeño homenaje.

Los rojos

¿Por qué llaman “rojos” a los comunistas o a los de izquierdas? Papá Noel también va de rojo, aunque bueno en su caso es por los de la Coca-Cola, al no ser que… ¿ellos también son “rojos”? Y… ¿qué pasa con caperucita? También va de rojo y que yo sepa no pasa nada, claro que si la capucha fuera verde seria caperucita verde, ¿será tal vez que cada vez que nos enfadamos nos ponemos rojos? y como enfadarse está mal visto pues ala excluido, tal vez por eso al demonio o diablo lo pintamos siempre de rojo.

Los chinos decimos que son comunistas, además su bandera es roja pero ellos son “amarillos” y en África hay negritos o morenos, pero si los miras mal o les odias por su color de piel es cuestión de racismo, pero esto ya es otra historia.

Entonces, a las personas a las que llamamos o simplemente afirman ser “fascistas” “fachas” o más sencillamente de derechas… ¿son “azules”? o ¿de algún otro color? ¿Por qué no tienen color alguno? Y ¿por qué tiene que haber un color o cualquier denominación por tener afinidad a una ideología o partido político?

Que yo sepa los pitufos son azules, pero su “jefe” o “líder” es decir papá pitufo, viste de rojo (o granate) y no pasa nada, el cielo y el mar son azules aunque es ya una cuestión científica de la naturaleza donde no me meto.

De pequeño siempre he oído lo de “rojo” mayormente con odio y de una manera despectiva ¿por qué este color “rojo”? Y ¿Por qué por un pensamiento ideológico? ¡No lo entiendo!

En cambio con “la roja” todos a una, todos gritamos ¡GOOOOL! Con Iniesta, ahí sí que hay unión y alegría. Señores, dejémonos de hostias y arrimemos el hombro, se trata de una cuestión de una palabra, RESPETO, tan simple y sencillo.

Frio

El llanto sin lágrimas

Tristeza sin consolación

Auxilio sin ayuda

Frio, helado, gélido

Dolor de una traición

Corazón roto

Herida abierta

Haces, trabajas, sirves

Realidad truncada

Cuestión eterna

Dudas infinitas

Interrogante constante

Vivir sin compartir

Compartir para

Luego sufrir

Se comparten:

Cosas, vivencias, historias

Una acción del pasado

Una traición del presente

Una herida  del futuro

Todo es continuo,

Separado, distanciado, aislado

No compartes

Sólo trabajas

Sólo haces

Sólo actúas

No vives

O vives sin sentimientos

Sin ser tú

Ser tu no sirve

Ser tu es vivir una farsa

Ser tu es ser herido

Tu yo verdadero

Disfrazas, ocultas, entierras

Tienes que reinventarte

Una versión de tu

Tu otro yo

Un yo 2.0

Con caparazón

Una melodía sin música

Un baile sin compás

Un cantar sin color

Todo se rompió

No hay rastro de ti

Sólo unos pedazos

Rotos y pequeños

Igual que tu corazón

No sientes nada

Frio.

El destino

“¡Corre!” “¡venga!” “¡vamos!” “¡vas a perder el avión!” repito una y otra vez, es desesperante, una sensación de impotencia increíble, salimos con mucho retraso, mucho más de lo previsto.

Menuda carrera por la autopista, con el acelerador pisando hasta el fondo para llegar el aeropuerto lo más rápido posible, adelantamientos indebidos por todos lados, a una velocidad infernal, que seguro me ponen multa.

Cuando llegamos ya era tarde y el embarque cerrado, entonces empezamos con los gritos y los reproches, mientras nos sentábamos en el bar con la intención de calmarnos vimos el avión despegar.

Al poco de sentarnos y en menos tiempo que se tarda en parpadear, un pájaro entró en el motor de un ala del avión, empezó a ponerse en llamas, apenas había despegado cuando el avión se convirtió en una gran bola de fuego seguido de una inmensa explosión.

Pensando que ese era nuestro avión, al que no subimos por haber llegado tarde, no hubo palabras, una simple mirada y un abrazo hizo que aflorasen nuestras lágrimas.

Mariposas

Pasan los años

Soplando velas

Tu tarta, te delata

Enciendes diferentes números

Otra vez los amigos,

Los regalos,

Todos juntos

Te felicitamos siempre,

Pues, estarás ahí

Cuando más lo necesitamos.

Madre, amiga, amor

Ya sabes, al igual que

El vino, con el tiempo

Mejora su sabor.

te haces más sabia

Pero, cierto es

Algo no cambia

El cosquilleo en el estómago

Tu mirada seductora

Haciendo que cada año

Aumente nuestro amor.

Mambo

No sé qué hora de la madrugada era, pero que importancia tenía,  era cierto que la música que sonó esa noche les llevó a la danza de las sábanas, su baile acompasado a la vez que frenético, todo había empezado en la pista de aquella disco en una isla caribeña, las estrellas curiosas hicieron despertar la alarma de la luna, varios perros y tal vez algún vecino.

La torpeza en baile y el rey en la cama, parco pero sincero en sus palabras, inocente a la vez que gracioso, demostrando que podía ser cariñoso y detallista, servido a su vez de unas cuantas copas y seguido de diferentes miradas, las cuales describían una historia llenas de chispas, destellos varios y un fuego intenso sin necesidad de descripción alguna, por el contrario bajo una apariencia de mantis religiosa, dañada por varios lobos, había una corderita un poco explosiva que reservaba el secreto desvelado esa misma noche el misterio de la bestia que ella llevaba dentro, aunque dejaba pistas intencionadas para poder seguir su rastro.

En ambos casos no sólo influía la vestimenta, especialmente la de ella, pero el intercambio de palabras, risas y demás pasó al más esperado y deseado juego del desenfreno y amor.

La explosión fue mágica y colosal, los cuerpos se encontraban abrazados retozando y disfrutando mutuamente haciendo lo que mejor sabían mientras las caricias y besos surgían por doquier con el reflejo de la luna en el agua del mar por fondo en la ventana frente a la cama, con los ropajes desperdigados por el suelo.

Mi clase

Tenemos una profe,

Iris tiene de nombre.

Su santa paciencia estamos agotando,

pero con sabiduría nos va guiando,

y lo mejor, nuestros relatos la están gustando.

Marita, puede parecer una abuelita,

pero destila frescura,

me gusta su modesta escritura,

tan sabrosa como una ciruelita.

Carmela reina de los haikus,

A mí, sus “caquitas” me dejan fascinado,

Tan pequeña pero de gran corazón,

Aunque no me gusta que ande fumando.

Carmen, la artista,

con mis plantas ando de contrabandista,

hermosa su escritura y mejor su voz de radiofonista.

Dominique, la francesa del grupo,

no suelta la receta

de escribir tan resuelta,

lo mismo te desordena la cara,

como te baja al infierno,

la muy jodia un libro ha publicado,

¡Mon dieu! con su escritura nos ha conquistado.

Y de Francia paso a Venezuela,

Con el matrimonio feliz

Malala y Michael.

Malala que contar cuentos

quiere aprender,

y a sus nietos luego leer.

Michael nuestro dialogante

por excelencia,

tanto en sus escritos

como fuera de ellos,

a este alegre y dicharachero bribón

le queremos un montón.

Sandex, pródigo literato,

Tan versátil es

Que regala límericks y haikus,

tiene ideas para mucho rato.

Laureano, el novato

e indi (por Indiana Jones)

en busca de su estilo,

que sepas que nos gusta a los veteranos.

Mercedes o “Merche”

la detallista, tan visual,

escribe fenomenal,

aunque a veces mortal,

una maravilla, es genial.

Que no me olvido María,

con tus relatos juegas al despiste

unos alegres,

y otros ¡Qué tristes!

Y por último el menda lerenda,

que con estos últimos versos

terminando va

y espero no haber molestado,

solo una cosa,

un aplauso

si mis versos os han gustado.

Despertar

Ernesto despierta y se incorpora, se sienta en la cama, mira el despertador de la mesita, faltan unos minutos para las diez de la mañana, se levanta con los pelos alborotados, se mesa la barba, se arrasca la tripa, bosteza, se pone sus zapatillas que tiene al pie de cama, son azules, borreguillo por dentro, un regalo que hizo su madre por navidad.

Marta, su compañera de fatigas, en el otro lado de la cama, duerme a pierna suelta, dejando entre ver un pie por debajo del nórdico, aprovecha que duerme para ir al cuarto de baño que tienen frente a la habitación, dentro se desprende del pijama, se ducha con agua bien tibia, no tiene prisa, ya que es domingo y no tiene que ir a trabajar, cuando sale el espejo está empañado, se seca frotando bien la toalla por todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, siempre el mismo ritual, luego cuelga la toalla y se pone el albornoz que tiene colgado detrás de la puerta, sale y entra en la habitación, marta se despierta en ese momento, bosteza, se estira y se sienta en la cama Ernesto se sienta a su lado y se besan apasionadamente, se dan los buenos días, él dice de ir a desayunar fuera, tomar chocolate con churros, y ella acepta de buen gusto.

Tras un sinfín de preparativos, ir y venir, quita y pon, arreglarse, perfumarse y rituales varios, en los que se incluye ver el correo en el ordenador, por fin decidieron salir, en la calle estaba frio y luego hasta lluvioso, pero no dejó de ser una buena mañana.

Visitas

Era de noche, ya estábamos todos en la cama durmiendo, mañana era día de trabajo y tenemos por costumbre acostarnos pronto, una voz inquieta me hizo despertar, al lado de la cama estaba mi hija, mi pequeñita, de nueve años, tenía la luz de la habitación encendida y ella se notaba que estaba asustada, yo quise que se fuera sola y tranquila a la cama, pero me fue imposible, así que la acompañé hasta su cama y me acurruqué junto a ella, a la mañana siguiente me despertó mi mujer diciendo que era tarde, me reprochaba que asumiera la pérdida de nuestra hija y que dejara de dormir en su cama, me preguntaba mientras me levantaba de cómo era esto posible si ella se había suicidado al año de morir nuestra hija.

Enamorado

Enamorado de tu belleza,

enamorado de tu hermosura,

enamorado de tus curvas.

Entras por la vista,

disfruto contigo,

todo tu,

sabor, olor, pureza.

Admiro cada rincón,

sin resistir me caigo y…

Me rindo a tus pies.

Los picos de Europa

Ríos de agua y sidra.

Playas y calas del mar cantábrico.

Me ofreces:

Tranquilidad, paz, sosiego,

historia, tradición y diversión.

 Los lagos con lágrimas de

nuestra Santina, Covadonga.

 Desde Cangas a las Cuencas.

El orvallo me cala.

Melodías tristes suenan,

por las altas montañas,

las gaitas hacen eco,

mi corazón se encoge.

Varios compañeros mineros,

han fallecido intentando,

extraer el negro carbón.

Todo esto tienes tú

Mi tierra

Mi Asturias

Enamorado de ti.

Ibiza

Una isla

La isla

La isla del mar

La isla de la luz

Donde agua y cielo son uno

el sol resplandeciente

Ciega tu vista

Sin motivo alguno la contemplas

inquietante como una llama

Sabes que te puedes quemar

Pero miras hipnotizado

se contonea sensual, hechizante

Así es Ibiza

Todo un descubrimiento

Descubres lo descubierto

Las historias hechas reales

Y aún así escribes una muy diferente

Fantástica, colosal, romántica,

Incluso con sus sombras.

Mezcla de colores

Azul, verde, blanco

Rodeada de mar

Acariciada por las olas

Los pinares

Las casas blancas

Playas y calas

Belleza indescriptible

La ciudad tan luminosa

Como ruidosa y enigmática

Enamoradiza.

Esa es Ibiza.