La gota

Hoy es un día gris, triste, ha empezado a llover, las gotas resbalan por el cristal de mi ventana, es verano, pero no en mi Oviedo.

Como es domingo, aprovecho para relajarme en casa, pero tampoco me apetece quedarme encerrado, necesito que me dé el aire, decido cambiarme, mi atuendo de estar por casa a un poco más formalito ya sea de calle, una vez preparado salgo al portal paraguas en mano, no se a dónde ir y con esta lluvia pienso que mejor voy en coche a ver a mis padres, bajo al garaje, a mi plaza y subo al monovolumen.

Llego a casa de mis padres, pasamos juntos una agradable velada y no decido regresar hasta después de merendar, de regreso decido ir escuchando un poco la música de la radio, las canciones me distraen y me alegran el alma.

Cuando llego a mi humilde morada me fijo que sigue lloviendo, pero aprecio que va amainando, hay muchas gotas, grandes, pequeñas, redonditas.

Hay una juguetona, algo rebelde, que baja y se mueve, se une a otras formando otra mayor, se separa otra vez, sigue su ritmo, se junta otra vez, se divide, nunca se detiene, resulta misteriosa, ¿tendrá una historia?

Vida infernal

Mi mente juega conmigo,

al despiste, al olvido.

Ayana dijeron al bautizo,

“flor hermosa” su significado,

Ahora mi flor ya se ha marchitado.

Dieciséis primaveras en mi haber,

con la incertidumbre de saber,

si algún regalo voy a tener.

Aunque ya nada me importe,

son vagos mis recuerdos,

a la vez de ser:

Tristes, dolorosos, amargos.

Escriben mi vida

de cruda realidad.

En silencio he de llorar,

pues me pueden matar.

Él, se va a forrar,

a mí me van a follar,

a mí me van a violar,

sus carteras vaciar,

sus pollas sacar,

sus ganas saciar.

Mientras tanto, me jodo.

He de sufrir,

con ganas de morir,

ya no quiero vivir,

de esta vida salir.

Mi tierna infancia

marcada quedó,

desde que mi padre,

me vendió,

me mintió,

y con un extraño

me abandonó.

Miles de kilómetros recorrí,

miles de países conocí,

miles de casas vi.

Con muchas chicas compartí,

jovencitas, muchachitas, señoritas,

a las que pude conocer,

de las que pude aprender,

con las que jugué a ser

amante, querida, amada.

Mi niñez vejada,

mi vagina violada,

mi vida terminada.