Vida infernal

Mi mente juega conmigo,

al despiste, al olvido.

Ayana dijeron al bautizo,

“flor hermosa” su significado,

Ahora mi flor ya se ha marchitado.

Dieciséis primaveras en mi haber,

con la incertidumbre de saber,

si algún regalo voy a tener.

Aunque ya nada me importe,

son vagos mis recuerdos,

a la vez de ser:

Tristes, dolorosos, amargos.

Escriben mi vida

de cruda realidad.

En silencio he de llorar,

pues me pueden matar.

Él, se va a forrar,

a mí me van a follar,

a mí me van a violar,

sus carteras vaciar,

sus pollas sacar,

sus ganas saciar.

Mientras tanto, me jodo.

He de sufrir,

con ganas de morir,

ya no quiero vivir,

de esta vida salir.

Mi tierna infancia

marcada quedó,

desde que mi padre,

me vendió,

me mintió,

y con un extraño

me abandonó.

Miles de kilómetros recorrí,

miles de países conocí,

miles de casas vi.

Con muchas chicas compartí,

jovencitas, muchachitas, señoritas,

a las que pude conocer,

de las que pude aprender,

con las que jugué a ser

amante, querida, amada.

Mi niñez vejada,

mi vagina violada,

mi vida terminada.

Reflejo

Miraba y miraba

pero

en ningún momento

se encontraba.

Aquel joven muchacho

sonriente, alegre, divertido

se había esfumado,

ante él un ser ha aparecido,

ahora un hombre

alto, calvo, nervioso,

de uñas mordidas, arrancadas.

En un títere convertido,

pésimo

currante para una familia espantosa y

actor de la misma familia venenosa.

Sabía en qué momentos

callar y reír.

Sus sentimientos y

bajo una máscara

Su verdadero rostro ocultaba.

Impasible jugaba y

de la nada creaba

un ambiente cálido,

incluso hasta relajado

Pero nunca lo suficiente.

Antes o después

La guardia bajaba y

la tormenta en ese momento

estallaba.

Comprensión, premio o incluso risa

era lo que buscaba y

Nunca jamás encontraba.

Más un día

una persona encontró y

a pesar de ser mayor,

con quien decidió compartir

alegría y júbilo sin sufrir,

cuando aprendió a ser

natural, libre, verdadero,

podía volar y soñar.

Entonces decidió luchar,

Sus ataduras romper,

de su prisión escapar,

soltando

aquel lastre que

le arrastraba a un pozo sin fondo.

Sintiendo

rabia, ira, cólera,

que con un martillo hizo añicos

el espejo en el que se estaba mirando

¿Qué pasó después?

Sencillamente respiró y

Al fin

Vivió.

Noche cerrada

Oscuridad, soledad, grandeza.

Miles de estrellas brillan,

Parpadean, juegan, bailan.

El cantar de los animales

Lobos, búhos, lechuzas.

Fiesta de la naturaleza,

Hadas, duendes, elfos.

Cuando todos duermen,

La blanca luna vigila,

El  cielo con la suave manta nos arropa y

El  amarillo sol en el otro lado

Aguarda.

A orillas del mar

Los peces juguetones y atrevidos

Nadan cerca de la orilla

El sol reluciente

Brilla en el alto cielo

Sus ojos se encontraron con los míos

Su angelical mirada ilumina mi alma

Una mirada llena de

Ternura, cariño y amor

Es limpia, cristalina y transparente

Pura

Como el mismo agua que nos baña

De ese inmenso mar

Nos abrazamos y…

Nos fundimos

En un beso

Su boca con la mía

Sus labios con los míos

Con las olas como único testigo.