Iniciación

Era mi primer día y estaba totalmente nervioso, no sabía qué me esperaba en ese lugar, me apunté a la escuela porque era lo que quería, o más bien lo que creía saber que me convenía, pues estaba verde, con dieciocho años recién cumplidos.

De lo que tenía miedo eran las novatadas, lo que me pudiesen hacer, había oído autenticas barbaridades, que te asaltaban cuando menos te lo esperabas, pero yo estaba decidido a esforzarme, quería ser político, mi sueño desde la mas tierna infancia.

Cuando me despedía de mi familia, me enseñaron donde estaban todos los recintos, comida, duchas, aseos, etc. Dormíamos en literas.

A la mañana siguiente, bien temprano, nos pusieron a formar, con chándales, era humillante, un banquero y un obispo pasaron lista, el banquero era el que mas gritos daba, al que teníamos que reponer con un “señor, si señor”, se acercó a uno y le preguntó el nombre, a lo que respondió “Mariano, señor” a lo que el banquero nos ordenó que le llamáramos “austeridad”, a un tal Zapatero nos mandó llamarle “Talante”, me acuerdo de otros compañeros como Aznar y González.

Todos los días igual, nos enseñaron a prometer y discutir, pero llegó ese momento al que tanto temía, mis miedos si hicieron realidad, fue una noche, las fatídicas novatadas llegaron, lo pasamos muy mal, estábamos tiritando de frío y de nervios, nos insultaron, nos llamaron de todo, buenas personas, humildes, honraos, serviciales, bueno un sin fin de adjetivos,  además nos pusieron trajes de trabajadores, enfermeros, butaneros, taxistas, albañiles, no quedó empleo por mencionar, nos dijeron que trabajaríamos con el sueldo mínimo o menos, que no seríamos ni mileuristas, a mí me tocó de peón, a un compañero de barrendero, nos obligaron a debatir en orden y sin insultarnos, a cooperar el uno con el otro, entendernos, no hubo peor bajeza y humillación, casi me pongo a llorar, especialmente cuando me pusieron en la frente novato público, muchos abandonaron, si llego a político prometo suprimir las novatadas.

Drácula despierta

Poco a poco el Conde Drácula se despertaba de su anestesia, se notaba algo raro, a la vez que abría los ojos, su lengua palpaba cada rincón de su boca, de inmediato se levantó sobresaltado, sus colmillos no estaban y comprobó con horror que delante suyo estaba su archi enemigo Van Helsin, se reíaburlonamente haciendo malabares con los colmillos sustraídos, los depositó en un cuenco, y sacó una estaca, apuntó al corazón y dijo –prepárese para morir-¿sería el final del conde?

Drácula en un suspiro se transformó en murciélago y salió huyendo, mientras volaba a su castillo donde estaría a salvo, pensaba en cómo había sido posible haber caído en la trampa, era de esperar que ese dentista que buscó en internet, era el único que habría las 24 horas, que también trabaja en la noche, y peor no reconoció a su enemigo enfrascado con aquel atuendo, su barba y esas ridículas gafas oscuras, ridículo además esa misma noche no había sido capaz de hincar el diente a esa suculenta y joven damisela, una noche nefasta, se metería en su ataúd y dormiría hasta la noche ya que tan solo quedaban una horas para que amaneciese.

LIMERICKS

La habitación

Hoy mi madre entró en mi habitación,

muy valiente, decidida y sin invitación.

Al salir estaba disgustada,

se la notaba enfadada

¡Hijo ordena y limpia tu cuarto! Gritó con irritación.

El cerdo

Ese animal va caminando,

al charco de barro retozando.

Piel normalmente rosado,

sabe mejor curado.

Exquisito puerco, en mi estómago saciando.

Clase + limericks

Hoy en clase la profe cinco limericks ha mandado,

Sandex, sin esfuerzo hasta seis ha enviado.

Al leerlos nos ha dado la risa,

¡Que me meo tía Felisa!

Este esplendido Limerick ya ha terminado

El voto

Ahora toca escoger presidente

Elección que aturde mi mente

Mas de uno imputado

Menudo sinvergüenza ese diputado

El político habla y miente

Tecnología

Hecho para una mente prodigiosa,

una cosa exitosa.

Es de gran valor,

hecho con esfuerzo y sudor.

Atrapado y esclavizado por esa cosa.

Drácula y el dentista

Es de noche, un manto en el cielo se yergue con estrellas con estrellas parpadeantes de diferentes tamaños y colores, en medio de todas estaba la luna llena.

Hace  mucho frio, de esos que se te meten por los huesos y recorra tu espalda poniéndote la carne de gallina.

Las calles desiertas, vacías por completo, una niebla recorre las calles, al ras del suelo, es tan espesa que se va acumula en cada esquina y recoveco, un murciélago va revoloteando hasta que se cuela por una ventana de una habitación donde se encuentra una joven muchacha, una vez dentro el murciélago se transforma, terror, es un vampiro tan bien conocido como… Drácula.

La mira fijamente a los ojos, una mirada cautivadora a la vez que inquietante,  la hipnotiza, y cae en sus brazos, en su boca aparecen unos colmillos y justo en el momento que va a hincarlos en su tierno cuello…

¡Joder!-exclama, ¡como duele!- se queja ¡maldita sea! ¡Justo ahora! ¡Que dolor!- Grita una y  otra vez, entonces decide marcharse, se transforma en murciélago y va regreso a su castillo donde tiene su guarida.

Cuando llega se pone unas gafas y enciende el ordenador, pone internet, google, dentistas, haciendo clic en buscar, como resultado un sinfín de nombres que además ninguno le convence, hace una segunda búsqueda, dentista 24 horas.

Esta vez el resultado es de…uno, se acerca a la pantalla y lee atentamente “Dr. Bocas, Odontólogo muy cualificado, muy profesional, serio, trabajo las 24 horas” al lado había un numero para poder llamar, coge el móvil y llama, al cabo de un rato ya tiene cita para esa misma noche, así que se transforma en murciélago y en cinco minutos llega a la dirección donde le dice le había dicho el dentista, en el portal se pone unas gafas de sol para pasar desapercibido, no sea que algún vecino le vea y espante al vecindario.

Una vez dentro sube en el ascensor y llega al piso, la puerta ya está abierta, le recibe el propio dentista, con su bata unas barbas y gafas de sol, le acomoda en la camilla odontológica, -va a ser el primero que pruebe mi medicina, es lo último, una formula innovadora que yo mismo he creado y le será muy útil para solucionar de una vez por todas sus problemas, eso sí, antes le tendré que anestesiar, a lo que el propio Drácula accede de buen gusto.

Tras la anestesia cae profundamente dormido, pasados unos minutos, se despierta, al abrir los ojos ve con pavor que realmente el Dr. No es más que su archí enemigo Van Helsin y en la mano de este sus propios colmillos, está jugueteando con ellos, hace malabares con ellos y los deja en un cuenco, saca una estaca, apunta al corazón, Van Helsin dice ¡ahora muera!- Drácula no puede más que gritar -¡noooo! ¿Será el fin del conde Drácula? …y ahora… ¡cinco minutos de publicidad!

En la piscina

Uf, que calor tengo, menos mal que este año ya tenemos la piscina y nos podemos bañar, además quiero tomar un poco el sol para coger algo de color, que hoy viene mi hija con su novio, es un portento, y además abogado, tiene un cuerpo que es de pecado, sobre todo por los pensamiento impuros, mas que pensamientos son fantasías, casi mejor ni pienso que me da mas calor, me recuerda al de la tele, el presentador de no que programa, que bueno que esta, de tanto pensar en él me ha entrado sed.

Julio cariño ¿me puedes traer un vaso de agua por favor?-

Míralo es igual que un oso, eso si un oso dócil, amaestrado, con esa barriga que tiene ahora que dejó de fumar, que no para de comer o mejor de engullir un día le va a dar algo, si es que no para.

Aquí tienes amor, tu agua-

Gracias-

Le doy varios tragos, como lo necesitaba, si es que a poco me deshidrato.

Al instante veo que entran mi hija y su novo, ese pedazo de pan, les saludo,

Buenos días ¿Cómo están los tortolitos?- les doy un par de besos, cuando estoy a su lado le examino de arriba a bajo con un a mirada rápida, furtiva y concisa.

Cambiaros, poneros los bañadores, así podréis tomar el sol y bañaros que hay que disfrutar del día- les animo.

Ellos, prácticamente a la vez sueltan con gran alboroto,-¡nos casamos!

Que alegría os casáis que felicidad estoy emocionada- digo, me acerco para felicitarlos, me arrimo al novio y me dejo caer como entre desmayo y torpeza, me agarra fuerte entre sus brazos, fue un instante, pero que instante, me levanto y les abrazo efusivamente, si es que este chico esta fuerte, pero de verdad.

Mas tarde se cambian y salen en bañador, que cuerpo, que culo, si ese abdomen es una teta que me comería gustosa, si es que va provocando, intento centrarme pero me es imposible, así que me doy un baño en la piscina para refrescarme, salgo y me voy a mi cuarto a cambiarme, dejo que por un instante me aborden las fantasías, pero me interrumpe el pitido del móvil, es Alex, mi hijo, que viene a comer con su novia, esa fulanilla, ya me imagino a mi marido babeando todo el día tras ella y haciendo payasadas, hoy tendré que visitar al párroco a confesar estos pecadillos, eso si como  pille a Julio haciendo algo con la guarra de la novia de Alex se la corto.

La niñita rebelde

Andreita era una niña responsable, alegre, dinámica, sacaba siempre buenas notas y sus padres estaban encantados con ella, bueno sus, padres, compañeros del cole, profesores, vecinos. Colaboradora, ayudaba no solo en las labores de casa, sino con todo el mundo fuera de ella, pero llegados a los 10 años, hecha ya la comunión, y cerca ya de los once había estado sufriendo un cambio prácticamente radical y muy sibilino, respondía a sus padres, les decía a todo que no, los padres estaban muy apenados, ¿se estaría pasando  al lado oscuro? ¿Sería un nuevo caso de “la niña del exorcista”?

No daban con su problema, si estaba enferma de algo desconocido o si era un cambio hormonal. Los médicos, sicólogos y demás divagaban sobré que podría suceder, se les escapaba de las manos.

Una buena mañana, la madre sentada en el sofá entristecida por su querida niñita, se vio turbada por un pequeño ruido procedente de la ventana, hizo que mirase y viese a una liebre con alas, sorprendida por dicho acontecimiento, intentó frotarse los ojos pensando que las lágrimas dejaran de ver ese animal, que era imposible que lo que veía fuese real y sobre todo oír a aquella cosa, no es posible, dicho animalito no existe, pero estaba equivocada, pues estaba delante suyo.

-Maria- dijo, -tu hija no esta enferma, ni nada por el estilo, lo que necesitas es reiniciarla y para eso tienes que hacer un ejercicio de choque, tiene que ver de tirón varias películas, mezclando Disney con otras de gran violencia, después tendría que descansar,  y no ver la tele, o por lo menos evitar la tele basura, ella entrará en una fase de larva, mas tarde en un estado de coma, para convertirse en la princesa de las hadas, sólo así regresará a ser la Andreita que todos conocemos y queremos- puf- desapareció, sin más.

Su madre cogió a su hijita del alma, hizo lo que el bichito había dicho, la ató a una silla a ver todo tipo de películas ya fueran de Disney, como la mas gore que pudiera haber en el mercado, después se desmayó y entró en coma como pronosticó aquel ser, pasados unos días Andreita se convirtió en princesa de las hadas y fue la misma niña de antes tan cariñosa con sus besitos e inocencia.

Colorín colorado este cuento se a acabado o ¿no?

Favor

-¡Manos arriba! Rrrg –lorito- grrrg- -¡joder que susto! ¡puto loro!- siempre que entro a su casa me pasa igual, no sé cómo hago para asustarme tanto, todo porque me comprometí a cuidar del jodido loro de los cojones y las malditas plantas, si además sé que siempre dice lo mismo cuando entra alguien, no sé por qué me altero, si es que de buenazo soy tonto, me quedo como un gili mirando sus tetas y claro no se decir que no, SSSS si- termino diciendo siempre –que mono, gracias vecino- mientras me acaricia el pelo, bueno en fin que hago lo que tengo hacer, regar y darle pienso al loro, que ya voy algo tarde para ir con los colegas a tomar unas birras que ahora con este calor entran de puta madre, bueno tarea cumplida, salgo por la puerta -¡manos arriba!- Coooño con el loro- grrrg- lorito- ¡pum!.

Caperucita roja

Érase una vez… qué coño, esto es de otro siglo, hay que modernizarlo un poco y darle un toque más actual, empezando por el título.

Caperucita “la roja”

Buenas me llamo Sandra, todos me llaman caperucita “la roja” porque me gusta vestir con sudaderas con capucha y lo de “la roja” es porque estoy afiliada al partido comunista.

Estaba en casa mirando el face, actualizando mi perfil, bajándome unas fotos y viendo las cosas que ponen las personas que tengo agregadas, en ese momento sonó el plin del móvil, lo miro, es un whatsapp de mi madre.

“caperucita ve a llevarle los tapers de la nevera con la comida de la abuela que ya sabes que no se encuentra muy bien, no vallas en moto que ya sabes que no me gusta, besos”

Así que la respondí “Si madre, ya llevo la comida a la abuela, tranquila no iré en moto, iré caminado para estirar las piernas”

Evidentemente no hice caso a lo que pedía mi madre con respeto a lo de la moto y me subí a la vespa y arranque camino a casa de mi abuela con la comida.

Tome un atajo y me fui por el desvío de “ El bosque encantado” de repente la moto se paró y la aparque en el arcén cerca de un árbol atándola con la cadena, en ese momento se acercó un camión, “Turrones El Lobo”, aparcó y bajo el caminero, era muy guapo, vamos que estaba buenísimo, tenía un polvo, estaría rondando los cuarenta más o menos, pelazo, castaño, con un peinado moderno, de los lados lo tenía hacia arriba terminaba como si fueran las orejas de un lobo, se notaba que se cuidaba, se le veía fuerte, llevaba una cazadora de cuero marrón y unos vaqueros ajustados, marcando paquete, del cuello le colgaba unas placas de esas identificativas tipo militar, en una ponía James Logan y en otra ponía “lobezno”, se acercó y me dijo -¿algún problema guapa? A lo que respondí –se me ha estropeado la moto, y tenía que llevar la comida a mi abuela- entonces él se ofreció –si me indicas dónde, yo te puedo acercar- agradecida le dije donde podía dejarme – si es al salir de “El bosque encantado” en una casa que hay al final del camino, gracias-

Subimos a su camión y pasados unos minutos llegamos a la casa de mi abuela, cuando estacionó el camión me dirigí a su casa, estaba el jardinero, un cubano cachas, mulato, de unos treinta años aproximadamente, le hicimos el favor de hacerle un contrato y así que tuviera los papeles, entré en la casa y fui al cuarto de mi abuela, cuando entré me asusté y di un grito lleno de pavor, ¿qué la había pasado?, no era la alegre persona que yo conocía, no se podía describir lo que veían mis ojos, rápidamente vinieron primero el camionero y a continuación el jardinero, que acto seguido clavó las tijeras de podar en la cabeza de lo que antaño había sido mi abuela, se había convertido en un puto zombi, nos fuimos dejando el cuerpo inerte en el suelo, mis sentimientos se encontraron y empecé a llorar, mis recuerdos de una abuela en una vida mejor afloró en mi mente y me derrumbaba por completo, así que me abracé tanto al jardinero como a “lobezno”, pusimos ruta a mi casa.