Contigo

Contigo

Contigo

Contigo

Contigo me siento dividido.

Contigo me siento perdido.

Contigo me siento confundido.

No hay razón sino olvido.

Tú haces que pierda el sentido.

Esto no es divertido.

Contigo.

Contigo.

Contigo.

No hay razón sin perdón.

No hay razón sin sentido.

No hay razón sin latido.

Ya no quieres jugar conmigo.

Ya no quieres que sea tu amigo.

Ya quieres besar mi ombligo.

Lo de antes se ha perdido.

Tienes el corazón escondido.

Llenaste la maleta y te has ido.

Tengo el corazón dolido.

Miles de sombras han surgido.

Estoy solo y aburrido.

La oscuridad es ahora

Un vaso vacío.

El tiempo se ha detenido.

El reloj marca el sufrimiento.

Sin ti me siento dolido.

Mis cenizas has esparcido.

Las lágrimas llegan al mar.

Los lamentos en el cielo ya.

Grito y grito sin parar.

Sin piedad.

Sin atar

Sin amar

El pensamiento confundido.

La mente has aturdido.

Difuminas una silueta.

Ya no estas quieta.

Eres como una cometa.

Tan divina y coqueta.

Un hilo rojo.

Cojo y recojo.

Te miro de reojo.

Me lleva hasta tu escondrijo.

Ya no hay sonrojo.

Abres el cerrojo.

Mis nervios hechos un manojo.

Si tu barco zarpó.

Si tu ser me atrajo.

Si tu conciencia atrapo.

El dolor se fue por un atajo.

A tu lado quiero estar.

Pues lo nuestro es amar.

Yo sin ti

Tú sin mí

Yo contigo

Tú conmigo.

El amor es de los dos.

Contigo.

Contigo.

Contigo.

Desnudos

Desnudos como la verdad

Desnudos como el alma

Desnudos como nuestro amor

Cuerpo a cuerpo

Retozo de la vida

Piel con piel

Sudando amor

Lujuria de la pasión

Pasión del querer

Querer consentido

Con sentido y tacto

Bailando al unísono

Un ritmo

Misma respiración

Repitiendo el mismo estribillo

Jadeo con mucho jaleo

El tren entra al túnel

llega a su destino

Monte de venus

Miradas de complicidad

Sonrisa de felicidad

Susurros y mordiscos a la par

Del Pudor y la vergüenza

Al puro frenesí

De las caricias

A la exploración

El volcán entra en erupción

Termina la agitación

Besos cariñosos

Ternura infinita.

Viaje a Londres

Era semana santa, no me acuerdo de que año, salimos de Asturias a Cantabria porque vuelo directo a Londres no había, era jueves, por la mañana temprano, fuimos en coche de Oviedo al aeropuerto de Santander, llegamos, mochila al hombro y una maleta de mano de esas con ruedas que estaban muy de moda y listos.

En el aeropuerto nos repartimos los billetes que habíamos impreso previamente el día anterior, hicimos cola para embarcar, con el pasaporte en mano, pues una nueva aventura nos estaba esperando.

Una vez en el avión nos sentamos en los asientos que nos correspondían, siempre haciendo bromas entre nosotros, un humor muy peculiar y así reírnos un rato, estábamos muy ilusionados y animados.

El viaje, la verdad no sé cuánto tiempo tardó pero se hizo muy corto, además nos atendieron generosa y eficientemente, con cacahuetes y Coca-Cola, no sé si alguno tomó algo más, fue muy entretenido.

Al llegar, fuimos directos al baño a cambiar el agua al canario, si es verdad que picha española nunca mea sola, ahí estamos todos ocupando los urinarios, nos limpiamos las manos con su secado y nos pusimos en ruta otra vez, había que ponerse de acuerdo si ir en tren o en bus y al final decidimos que en autobús, buscamos cuál era el que nos llevaría lo más cercano a nuestro “pan y desayuno”.

Pero si algo tiene que ir mal ira fatal, parece que está escrito que no todo tiene que salir perfecto, resulta que yo tenía dinero ingles del año catapum y que para el año en el que estábamos ya no servía, pues me lo había dado mi madre pues lo tenía de recuerdo y por si las moscas, pero no contaban que al menos los ingleses cambian la imagen de su moneda y por lo tanto parte por no decir mucho de ese mismo dinero que yo llevaba no servía, estaba fuera del mercado, no tenía valor, así que me las agencié a pagar como pude casi todos los gastos, menos mal que me ayudaron mis amigos, eso y algún “truco” como dar el billete por la parte que si era igual o muy parecido.

Prosiguiendo con el viaje, una vez en el bus nos acomodamos, cada cual en sitios diferentes, a mí me tocó al lado de una chica, resultó que no era inglesa, que era española, de Pamplona y nos pusimos a hablar, que ella lo había dejado con el novio y venía a una boda de unos indios ingleses, pues había hecho muy buena amistad con la novia que se casaba esa semana, al parecer cuando terminó de estudiar fue a Londres a trabajar donde la conoció, yo por mi parte la comenté que veníamos de Asturias, de Oviedo a pasar el fin de semana aprovechando que era festivo.

La verdad he de reconocer que la chica era muy guapa, rubia, sonriente y muy simpática, en lo que hablaba con ella estaba pensando en decirla de ser su compañero en la boda, pero me parecía muy precipitado y supongo que no procedía, me acuerdo que mis amigos querían que la presentara supongo que al igual que yo para ligar con ella y de confesar que yo también quería, partiendo con la ventaja de que estaba sentado a su lado, también pensaba en que tenía el móvil con poca batería y lo tenía apagado, por lo que estaba dudando en si encenderlo para pedir su número o cómo demonios conseguirlo y por lo que fuera, bueno si, la cobardía e indecisión me hizo quedar con las ganas de seguir en contacto, quién sabe lo que hubiera pasado, aun hoy me lo pregunto.

Confianza

Ya sean dos personas o más, quien sabe

Todos pasamos por un aro, en este caso

El aro es el de la confianza, el de creo en ti

Creo en tus palabras, sinceras y puras

Unas palabras cristalinas, transparentes

Haciendo honor a cada letra y cada coma

Brotan de mí las ideas, las imágenes

Rezan mi boca cual plegaria, con su musicalidad

Musicalidad que entran en tu cerebro y naufragan en tu corazón

Naufraga sin remedio, un salvavidas con una inscripción

La inscripción es tu salvación la de los dos

Ponen de manifiesto fe, esperanza, plenitud.

Confianza, confianza, confianza

Irrompible bajo el escudo y protegido por el techo

Techo del amor sufrido, fundado en las risas y lágrimas

Lágrimas de desengaños y mentiras contrastadas

Contrastadas por la verdad, una verdad resplandeciente

Juntos vencemos desde la lucha a base de respeto

Atrincherados en el amor mutuo que se vuelve recíproco

Al igual que un bumerang que lo lanzas y regresa

Confianza ciega con una venda atada a tus ojos

Atada fuertemente con un duro nudo caparazón casi irrompible

Pero aflojadas por el amor, la alegría y el sentimiento

Queriendo la ira, la desconfianza veneno

Con sus artimañas el odio, insultos y falta de respeto

A base de gritos y rabietas varias

De tos es sabido que tras la tempestad llega la calma

Y sale el sol que hacen brillar tus ojos

Esa mirada llena de luz y comprensión

Al final la victoria está en nuestras manos

La tuya, la mía, la de todos

Y grito: ¡VIVA!

Historia de dos perfumes

Muy buenas, ladies and gentelmen, señores y señoras, niños y niñas, acérquense chissss, os voy a contar un secreto, pero que quede entre nosotros, sino, deja de serlo.

Esta es la historia de dos personas, empezaremos por presentarlas, en primer lugar tenemos a Eva, hace un par de años pasó el umbral de los cuarenta, rubia, ojos verdes, buenas curvas, aspecto juvenil, pues podría pasar por una chiquita de unos treinta años, está casada con un director de un gran banco, tiene varios hijos y una hija todos pequeños, le recuerda mucho a cuando era una niña, pues ella también tiene varios hermanos y era la única hija, al igual que lo fue su madre, ella era maestra de un pequeño colegio, su padre, por el contrario ya jubilado, se dedicó buena parte de su vida a la albañilería.

La otra persona es Luis, hace poco que empezó su quinto año navegando el mar de los veinte, rubio, pelo ondulado, algo largo, ojos azules, delgado, estaba en el último curso de carrera, al contrario que Eva, Luis no tiene ni hermanos ni hermanas, sus padres son azafatos, con lo que pasa muchos días solo.

Luis tiene una afición, la astronomía, por lo que sus padres le compraron un telescopio, con el que alcanza a ver todas las estrellas del firmamento, bueno estrellas y alguna cosa más, en concreto a Eva que vivía en el edificio de enfrente.

En una de esas noches de cielo despejado, tras observar las constelaciones, bajó varios metros, hasta el quinto, justo donde vivía ella.

Se enciende la luz, se ve claramente como se acerca a la ventana, la abre, se apoya, respira profundamente, se la nota algo melancólica, que estará pensando, en su vida, tan monótona, cuidando de sus hijos, nunca la pasaba nada fuera de lo común y lo que es peor esas dichosas reuniones de los viernes, de su marido en las que llegaba oliendo a puro, a vino y a Chanel Nº 5, claramente sabemos que se acaba de duchar tras un día agotador, pues tiene aún el pelo húmedo, la toalla alrededor, se levanta se da media vuelta se quita la toalla, se aleja, aunque regresa con un camisón puesto, cierra la ventana y echa la cortina, apreciamos como sus curvas reflejadas en la sobra se hacen cada vez mas difuso, apaga la luz.

El sábado por la mañana Eva y Luis, que se conocen del barrio, se ven en el supermercado, él aunque nervioso pero con voz firme, le cuenta esa pequeña afición suya y la imagen de anoche, y que quiere verla en su piso el viernes que viene sobre las diez, que sus padres tienen vuelo y no estarán, ella claro está se enfada y algo sofocada, así que le reprende, y se va indignada, pero con las palabras y la imagen en la mente llega el día y la hora y aunque sigue con cierto resquemor esta por completo ataviada de pies a cabeza y los niños con los abuelos, su marido como es lógico reunido, se siente algo confusa realmente está dispuesta a hacer lo que está apunto de ocurrir, pues si, sucede lo que en principio se suponía algo imposible, fuera de lugar, al final, tras varias horas de una grata velada, con cena romántica, en la que incluimos música y velas, habiendo consumido el acto amatorio, ella marcha, no antes con varias suplicas por parte de él y reproches por parte de ella, pues era una locura y tendrían que reflexionar. Eva de camino a su piso pensaba en aquel momento con Luis, se decía que estaba mal lo sucedido, aunque si bien, ¿no sería esa la locura que estaba esperando en su rutina?, si su marido olía a Chanel Nº 5, ¿por qué ella no podría oler a Nenuco?

Pero, chissss, es un secreto.

Quiero

Quiero que estés a mi lado

Quiero sentirte cerca de mí

Quiero refugiarme en tus abrazos

La cama crece, se hace

Grande, enorme, gigante

Una cama sin ti

Se siente vacía

Un desnudo sin alma

Se siente frio

Un cantar mudo

Se siente lejano

Sin ti, mi ángel

El mundo se hace inerte

La melancolía crece

Me invade, atrapa, agarra.

no me doy por vencido.

Lucho y peleo, me falta tu aliento.

Confusión, sinrazón, desesperación.

Mi mente se atormenta

Mi vida se desangra

Mi amor enloquece

Quiero sentirte dentro

Quiero el calor de tu cuerpo

Quiero empequeñecer el universo

Mis manos juegan

Los labios se juntan

Nuestras pasiones se desbordan

Tus besos me alimentan

Alimentan nuestro amor

Nuestro amor, el de los dos

El tuyo y el mío.

Plenitud

¿Cómo se describe la plenitud?

¿Cómo se describe el amor?

Tal vez juntando ambas

Tal vez juntando nuestras almas

Igual que los peces surcan el mar

Igual que los pájaros surcan el cielo

Igual que las estrellas surcan el universo

Si amasas mi mente

Si pintas mi alma

Si esculpes mi cuerpo

Mi cara esboza una sonrisa

Mi corazón late

Mi piel se eriza

Cual ave Fénix

Resurge de las cenizas

La sangre hierve

Acelera mi motor

Suena y suena sin temor

El pom pom del amor.

El compás de los dos

Con nuestras notas

Venimos y vamos

Llenando nuestras vidas

Jamás quedarán vacías

Bailando nuestra canción

En la pista, sin vacilación

Bajo los focos, entera coordinación

La música sigue nuestra pasión

Sin error, es nuestra actuación.

Sin más, es la fusión de los dos.

Paz y Esperanza

-¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!

-buenos días ¿dígame?

-buenos días ¿está Paz?

-lo siento no sé donde está

-y ¿Esperanza?

-tampoco

-¿es que no iba con Paz?

-pues llegan tarde para dar la vuelta al mundo.

Paz y Esperanza

Esperanza y Paz

siempre juntas

muy unidas

van a la par

siempre de un lado para otro

si se separan se pierden

ya no están

han desaparecido

aunque siempre, siempre

aparecen

con sus amistades

Amor y Prosperidad.

Intensidad

Es poder amarte,

fundirnos en un solo cuerpo.

Intensidad,

es poder mirarte y

ver tus ojos,

de gran color,

donde expresan cosas,

tanto

lo bueno

como

lo malo.

Intensidad,

son mis sentimientos,

el presente, el pasado y el futuro.

Intensidad,

Era cuando:

Me ruborizaba,

mi voz enmudecía y

mi corazón se aceleraba.

Intensidad,

Era querer y no poder.

No poder mirarte

No poder hablarte

No poder sentirte.

Intensidad,

Era poder amarte en secreto,

Nublas mis sentidos,

Una niebla

Espesa, plomiza, fría

Se hacía niebla:

Cuando tú llegabas,

cuando yo llegaba,

cuando llegábamos los dos.

Intensidad,

Es el vaporar de la niebla y

Por fin me ves,

libre, transparente, natural.

Y lees mis sentimientos.

Y  puedes ver mi ser.

Y hurgas en mi corazón.

Si ese soy yo.

Intensidad,

es el ahora,

somos tú y yo

Verdaderos, puros, sinceros.

Dónde:

No me escondo,

el sol brilla y

al fin somos uno.

Intensidad,

es la pasión, la magia, el fuego,

poder descubrirnos,

destapar la caja de Pandora.

 Esperar juntos,

nuestro futuro,

nuestro destino,

sólo nosotros,

por amor.

De escapada

Tenía unas cortas vacaciones y decidí hacer una pequeña escapada, marchar a algún lado, no se, lo que el destino me depare, así que puse un mapa encima de la mesa y cerré los ojos, mi dedo y el azar escogerían por mí.

Sabiendo a donde ir, entré en Internet y compré un billete de avión, luego preparé las maletas, por la noche repasé todas las cosas, que no me faltase nada, cené y a la mañana siguiente me levanté con la ilusión del viaje, que bien me vendría desconectar de la rutina, el trabajo agotador de la oficina, todo el día aporreando el teclado, con los números, haciendo horas delante de la pantalla, lo tenía bien merecido.

Cuando llegué, lo primero que hice fue alquilar un coche, ya que podía  y hacía un buen día, me decidí por un descapotable gris, arranqué y puse la radio, sintonicé una emisora de música.

De camino me desvié por una carretera secundaria, poco a poco el asfalto se trasformó en un camino polvoriento, todavía conservaba algo de barro en alguna zonas sombreadas por los robustos y frondosos árboles, cuando pasaba por un pueblecito con escased de casas, paré frente a una tienda que hacía esquina, la verdad, es como si el tiempo no hubiera pasado, o tal vez muy despacio, una imagen me vino a la mente al ver aquella verja, como si Tom Sawyer la hubiera pintado, tenían dónde amarrar los caballos, parecía todo abandonado, había una portezuela que estaba entornada, me atreví a pasar aquel umbral, miré, parecía no haber nadie, seguí caminado, ¡para donde estés! me dijo una voz, me fijé que unos pasos mas adelante, tras un mostrador, había un anciano delgadito y canoso, que me apuntaba con un rifle.

¡Abuelo! gritó una joven, me pidió disculpas, yo, aunque no se apreciaba, estaba con el susto en el cuerpo, me dijo que era un antiguo sheriff ya retirado y que hace lo mismo con todos los foráneos.

La verdad es que ella era muy guapa, morena, esbelta, ojos verde pardo, la voz era dulce, muy agradable al trato, cruzamos nuestras miradas y nos presentamos, yo dije que estaba de paso, compre unas patatas fritas, refrescos y agua.

Al despedirse ella me dio la mano, yo un par de besos, salimos, monté en el coche y arranque, de lejos vi su figura en el retrovisor, agitando la mano, esa no sería la ultima vez en verla, pues me prometí que regresaría.