Muerte

Tu siempre tan presente

Un abrazo tuyo

Tan frio

Como gélido

Entras en mi mente

Con miles de imágenes

Tristes, amargas, melancólicas

desgarras mis entrañas

Me atormentas

Me asustas

Me acobardas

Jugamos al despiste

Y por un momento

Te olvido.

Tu mirada cadavérica

Ojos infernales, Rojos

Llama intensa

Alimentado con odio

Los cuervos te acompañan

Me confundes

Intentas seducirme

Acechas cual buitre carroñero

Martirio constante

Sin escapatoria

Familia

Amor

Resquemor

Ellos, yo

Todos

Por un amor prohibido

Por un trabajo confundido

Por un todo has interrumpido

Siento tu puñal en la espalda

Igual que Brutus y

Julio Cesar

Un segundo

Un suspiro

Un parpadeo

Menos que todo eso

Al hoyo iremos todos

Esqueletos y gusanos

Pero mi huella he dejar

Pues aquí estoy yo

Un guión por relatar

Luchar y pelear

Tengo rabia y furia

Te dedico esta mano

Como peineta

Es más

Por ahora

Que te den

Pues no será hoy

Hoy no.

Epitafio

Este epitafio es a todos los seres que hemos dejado atrás por el sendero de la vida, derivando en el sendero del más allá, un nombre, un rostro, unos sentimientos, esos hechos que en vida nos hicieron reír, otras que sin querer nos hirieron, siempre hemos resaltado su bondad, su sonrisa, la alegría, las ganas de vivir, sueños rotos, sueños cumplidos, sueños por hacer.

Es un epitafio que no tiene edad, o que tiene todas.

Este epitafio, es para guardar mediante la memoria en nuestros corazones y que nos acompañe de esta manera hasta que nuestras vidas llegan a acompañar a nuestros seres queridos, ya sea un familiar, una amistad, nuestro amor, mascota.

No sabremos cómo se truncó esa vida que ahora no está, ya sea asesinato, cualquier tipo, pederasta, violencia de género, etc., también por un accidente, una terrible enfermedad o simplemente que era su hora.

Es posible que afloren las lágrimas debido a su falta, esa ausencia que nos entristece, pero siempre procuramos no rendirnos a la melancolía, luchamos y sacamos a relucir los mejores momentos, cuando nos abrazamos, cuando nos hizo sacar una sonrisa o una carcajada, un te quiero o que mejor que un gracias.