Clases

Estimado lector esta historia es tan muy corta, pero merece la pena leerla.

Es la historia de una persona que se matriculó en una escuela para prepararse unas oposiciones, hasta ahí todo bien, nuestro protagonista estaba entusiasmado y decidido a ir a por todas, pero esto le supuso no poder ir de vacaciones, lo que le entristecía pues estar el verano sin vacaciones, pero aún así estaba mentalizado por lo que lo veía como un pequeño contratiempo que sabría resolver más adelante, era cuestión de estudiar, aprobar y luego en los años siguientes es posible que consiguiese un buen puesto de trabajo con un buen salario, más dinero, más tiempo libre y mejores vacaciones, claro está todo esto estaba en su mente y sería en un futuro, lo que no sabía era que habría días en los que tendría que dejar las clases por tener que ir a trabajar en su puesto actual.

Resumiendo querido lector, no podía ir de vacaciones por querer ir a clases, pero no podía ir a algunas las clases, por tener que ir a su actual trabajo.

Esta es la historia, tan corta como lamentable, lo digo por lo que padeció el hombre, no la historia.

Fin.

Campanas

Sonaban campanadas de boda, pero las notas no eran alegres, era más bien funestas, es  bien sabido que siempre sonarán alegres para una bautizo, una comunión, incluso para una boda, también hay que decir que en casos normales cualquier familia se alegraría por cualquiera de estos acontecimientos, tendría que ser algún caso excepcional para que no fuera así, ¿lo era? ¿Sería uno de esos casos en los que habría impedimento y no estaría bien visto por algún familiar o familiares? ¿Por qué negarse? Es que acaso ¿no querían ver a su hijo feliz?

Si es verdad que de la ilusión no se vive, que es todo un trámite, un puro papeleo, al cual estar sujeto para siempre o hasta que la muerte o el divorcio los separase, que en la época que vivían no hacía falta llegar al matrimonio, pero…si era la voluntad de los dos. A caso sus padres ¿habían sufrido la negativa de los abuelos y demás parientes? Si todas las bodas a lo largo de la historia de ambas familias habían sido celebradas con júbilo, ¿por qué no la de su hijo?

Así que fue que con cada campanada, rompían su corazón en trozos al cual más pequeño, hasta hacerlo añicos.

Fugitivo

el fuera de la ley

perseguido, proscrito, marcado

el de las miradas fugaces

seguido por sabueso

encerrado

de por vida

en su oficina

¿Qué delito cometió?

sentencia perpetua

inocente en su ser

inocente sin saber

inocente sin haber

cometido delito alguno

sólo el contrato firmar

la cabeza agachar

callar, tu boca silenciar

excepto

por un exasperante interrogar

acechado por esos ojos

ojos ávidos de sangre

deseando tu cabeza cortar

pero para él has de trabajar

mirada fría y muda

que todo dice

te censura y regaña sin parar

eco en tu mente

acusador incombustible

juez ciego

acusador sin saber

duro castigador

dudas qué pasos dar

dudas cómo caminar

dudas cuántos pasos andar

vigilado incluso sin su presencia

observado, mirado, oteado

reprimido sin saber que hacer

cual mantra se repite

no, no, no

mal, mal, mal

no y mil veces mal

fatal

día tras día

entras en duro y cruel bucle

eres uno mas de los subordinados

pero sin saber

te conviertes en rata de laboratorio

apestas como si fueras de cloaca

trabajas duro y sin parar

y a diario eres un recluso

o fugitivo incluso

atormentada mente

fatigado, cansado, exhausto.

de sentimiento contrariado

encontrado, acorralado, torturado.

reo a muerte sentenciado

crucificado, atormentado exasperado

en su oficina apresado

en su silla arrinconado y agotado

en su libertad pensado.

grito desesperado

¿Por qué?

Quebradizo

Quiero ser libre

Pero siento tu gélida mirada

Anclada en mi nuca

Quiero volar alto

Pero noto tus sangrientas pupilas

Enraizadas en mis entrañas

Quiero estar seguro

Pero advierto tu fatídica presencia

Agarrándome rabiosamente

Remueves mis entrañas

Entras en mi pensamiento

Cual zorro en gallinero.

Me pones grilletes,

intento pedir piedad,

se oye la grande nada

Ahogando mi voz en fracaso.

Veo sombras de tu cruel persona,

perseguido, cansado, arrinconado,

trituras mi vida,

escupes mi alma,

machacas mi serenidad.

Hipocresía, mentiras y falsedad

Agitas por bandera,

Reino del egocentrismo.

Cuervo cruel

Águila al acecho

Buitre perverso

Picoteas, mi cuerpo

pero esta humilde cobaya

se zafa de los látigos del despiadado amo.

Gritando: Libertad, libertad, libertad.

Resurrección

Resurjo ante vosotros cual ave fénix

Daba tumbos, sin razón

Una espesa niebla

me guiaba

me cegaba

me engullía.

Apenas ofrecía resistencia,

cual cordero con una cuerda al cuello,

tiraba y me llevaba.

Sin querer me dejé atrapar,

la oscuridad me tenía preso,

preso de las dudas,

preso de la incertidumbre,

preso de la rutina.

Ciego de la verdad,

cual cobarde,

buscaba refugio,

bajo una pequeña manta,

obligado a encogerme,

hasta hacerme un ovillo,

minúsculo, insignificante, diminuto.

Un cuerpo con vida consciente,

pero…

Sin alma.

Renacer, una nueva vida.

Mis letras, mis armas.

Mi nueva pasión, mi motor.

Mi amor mi bandera.

Escucho la música que me gusta,

vibro con cada nota,

el ritmo me mueve,

bailando escribo.

Siento mi alma,

limpia, brillante, reluciente.

Me siento complaciente,

dando pasos como un gato,

sigiloso, firme, certero.

La claridad son ahora

mi voluntad,

de seguir, de soñar,  de pelear.

Al igual que Simba, rujo.

Grito a los cuatro vientos.

¡Aquí estoy yo!.

Mi abuela

Fue una tarde, justo a la hora de comer, habían llamado al teléfono, lo cogió mi madre, llamaban desde la residencia donde teníamos a nuestra abuela ingresada, nos dieron la peor noticia que le pueden dar a una persona, sabes que es ley de vida, y que pueden llamarte en cualquier momento, pero te engañas, piensas que nunca llegará ese día, pero no, fue un duro golpe para todos y en especial para mi padre.

Hacía tiempo que la ingresamos ahí, pues la habían diagnosticado demencia senil, ¿se podía valer por sí misma? Yo quería creer que sí, pues hacía vida lo más normal que de una persona se espera, incluso ir a la compra o cocinar, pero hubo varios sustos como dejarse el fuego encendido o que nos llamara diciendo que oía voces, era una tristeza que escondías como si de una anécdota graciosa se tratase, había veces que sin más se ponía a hablar con esas voces y cantaba o eran cosas graciosas del pasado y uno no le daba importancia, hasta te hacía sonreír inocentemente.

De esto fue ya hace tiempo, quizá, debido a la tristeza, de lo que acontece una muerte he omitido todo el trámite del funeral y demás, sé que la incineramos y que cuando pudimos llevamos sus cenizas a su pueblo natal, cerca de Burgos, me acuerdo que fuimos en coche desde Oviedo de donde somos.

Cuando fuimos a la residencia después de la llamada, estaba en su habitación, tumbada en la cama, la miraba incrédulo, si era cierto que estaba muerto ¿por qué la tenían ahí de cuerpo presente? Nos contaron que estaba bien, que empezó a sentirse como indispuesta y que se acostaría un rato para ver si recuperaba, se durmió, para siempre.

Era raro, me acuerdo que la cogí con la mayor delicadeza que pude de la mano y la otra mano en un su hombro, me acerqué y la susurré -despierta, ponte bien pronto, tenemos que contarnos nuestras cosas- o algo por el estilo, no sabía bien que hacer, mis sentimientos estaban contrariados, salí de la habitación agitado, confuso, fui al pasillo a mirar por la ventana, las lágrimas afloraron sin remedio, amargamente, había gente que la habían conocido estando ella ahí, así que vinieron a consolarme y a darnos el pésame.

A mi mente me vienen imágenes de todo tipo, pero sobre todo de cuando íbamos a visitarla a Madrid, donde ella vivía, resultó curioso que las vecinas que tenía puerta con puerta, tanto a un lado como al otro, eran viudas al igual que ella y tanto ella como sus adorables vecinas nos daban un dinerillo extra, unas monedillas o lo que fuera, hasta mil pelas de aquella, tanto a mi hermano como a mí, también la comida tan rica, especialmente la ensalada de tomate y la tortilla de patata y sobre todo el frio que hacía el invierno, nos tenía que calentar las sábanas de la cama con una bolsa de agua bien caliente o de cuando en verano salíamos a la terraza a sentarnos en la mecedora o de cuando teníamos que abrir las ventanas de par en par para que entrara aire, aún así pasábamos un calor infernal, además el televisor era de botones y tenías que levantarte para cambiar de canal, la verdad tengo que reconocer que son recuerdos muy felices.

Frio

El llanto sin lágrimas

Tristeza sin consolación

Auxilio sin ayuda

Frio, helado, gélido

Dolor de una traición

Corazón roto

Herida abierta

Haces, trabajas, sirves

Realidad truncada

Cuestión eterna

Dudas infinitas

Interrogante constante

Vivir sin compartir

Compartir para

Luego sufrir

Se comparten:

Cosas, vivencias, historias

Una acción del pasado

Una traición del presente

Una herida  del futuro

Todo es continuo,

Separado, distanciado, aislado

No compartes

Sólo trabajas

Sólo haces

Sólo actúas

No vives

O vives sin sentimientos

Sin ser tú

Ser tu no sirve

Ser tu es vivir una farsa

Ser tu es ser herido

Tu yo verdadero

Disfrazas, ocultas, entierras

Tienes que reinventarte

Una versión de tu

Tu otro yo

Un yo 2.0

Con caparazón

Una melodía sin música

Un baile sin compás

Un cantar sin color

Todo se rompió

No hay rastro de ti

Sólo unos pedazos

Rotos y pequeños

Igual que tu corazón

No sientes nada

Frio.

Mariposas

Pasan los años

Soplando velas

Tu tarta, te delata

Enciendes diferentes números

Otra vez los amigos,

Los regalos,

Todos juntos

Te felicitamos siempre,

Pues, estarás ahí

Cuando más lo necesitamos.

Madre, amiga, amor

Ya sabes, al igual que

El vino, con el tiempo

Mejora su sabor.

te haces más sabia

Pero, cierto es

Algo no cambia

El cosquilleo en el estómago

Tu mirada seductora

Haciendo que cada año

Aumente nuestro amor.

Mi clase

Tenemos una profe,

Iris tiene de nombre.

Su santa paciencia estamos agotando,

pero con sabiduría nos va guiando,

y lo mejor, nuestros relatos la están gustando.

Marita, puede parecer una abuelita,

pero destila frescura,

me gusta su modesta escritura,

tan sabrosa como una ciruelita.

Carmela reina de los haikus,

A mí, sus “caquitas” me dejan fascinado,

Tan pequeña pero de gran corazón,

Aunque no me gusta que ande fumando.

Carmen, la artista,

con mis plantas ando de contrabandista,

hermosa su escritura y mejor su voz de radiofonista.

Dominique, la francesa del grupo,

no suelta la receta

de escribir tan resuelta,

lo mismo te desordena la cara,

como te baja al infierno,

la muy jodia un libro ha publicado,

¡Mon dieu! con su escritura nos ha conquistado.

Y de Francia paso a Venezuela,

Con el matrimonio feliz

Malala y Michael.

Malala que contar cuentos

quiere aprender,

y a sus nietos luego leer.

Michael nuestro dialogante

por excelencia,

tanto en sus escritos

como fuera de ellos,

a este alegre y dicharachero bribón

le queremos un montón.

Sandex, pródigo literato,

Tan versátil es

Que regala límericks y haikus,

tiene ideas para mucho rato.

Laureano, el novato

e indi (por Indiana Jones)

en busca de su estilo,

que sepas que nos gusta a los veteranos.

Mercedes o “Merche”

la detallista, tan visual,

escribe fenomenal,

aunque a veces mortal,

una maravilla, es genial.

Que no me olvido María,

con tus relatos juegas al despiste

unos alegres,

y otros ¡Qué tristes!

Y por último el menda lerenda,

que con estos últimos versos

terminando va

y espero no haber molestado,

solo una cosa,

un aplauso

si mis versos os han gustado.

Quiero

Quiero que estés a mi lado

Quiero sentirte cerca de mí

Quiero refugiarme en tus abrazos

La cama crece, se hace

Grande, enorme, gigante

Una cama sin ti

Se siente vacía

Un desnudo sin alma

Se siente frio

Un cantar mudo

Se siente lejano

Sin ti, mi ángel

El mundo se hace inerte

La melancolía crece

Me invade, atrapa, agarra.

no me doy por vencido.

Lucho y peleo, me falta tu aliento.

Confusión, sinrazón, desesperación.

Mi mente se atormenta

Mi vida se desangra

Mi amor enloquece

Quiero sentirte dentro

Quiero el calor de tu cuerpo

Quiero empequeñecer el universo

Mis manos juegan

Los labios se juntan

Nuestras pasiones se desbordan

Tus besos me alimentan

Alimentan nuestro amor

Nuestro amor, el de los dos

El tuyo y el mío.