La “T”

Triste, amargura, dolor.

Teatro, ficción, interpretación.

Tolerancia, decepción, incomprensión.

Triste es el teatro de la vida,

sin tolerancia,

de una gran mentira.

Triste, teatro y tolerancia,

todas empiezan con “T”

sin conexión alguna.

Ahogados en un mar de dudas

¿Vida? ¿Verdad? ¿Existencia?

Realidad enmascarada,

actores de cruel engaño.

La tolerancia enseñada, aclamada,

con la mentira sepultada.

Padres, madres, familia,

amistad, amor, unión,

titiriteros todos,

tiramos de los hilos,

que vienen y van, se entrelazan, nos asfixian,

y al final, cansados, lloramos.

Triste verdad,

de esta  macabra obra,

de risa, cariño, amor y ternura,

de buenos momentos y agradable compañía.

Se derrumba bajo mis pies

como torre de naipes.

Sólo queda el presagio

de un gran terror,

con “T” mayúscula.

Destino

Las estrellas fueron testigo

Del más alto cielo

Del más profundo deseo

Cupido usó sus flechas

Vaco hizo lo demás

Nuestras miradas se cruzaron

Nuestras sonrisas nos delataron

Nuestras bocas se besaron

Una canción sonaba

Con ritmo

El de nuestros corazones

Al son de los latidos

Quiero ser el envoltorio

Dulce bombón

Saborearte dejarme llevar

Fundirnos en un mismo abrazo

Si los caminos llegan a Roma

El tuyo a mi corazón

Si la llave abre mi habitación

Mi mente pierde la razón

Da paso a la pasión

Desearte, acariciarte, tocarte

En definitiva

Amarte.

Para que yo me llame Alejandro Muñoz (*)

para que yo me llame Alejandro Muñoz

miles de estrellas se movieron

miles de estrellas brillaron

miles de estrellas formaron galaxias

Para que yo me llame Alejandro Muñoz

Pasaron infinidad de acontecimientos

Pasaron infinidad de personas

Pasaron infinidad de años

para que yo me llame como me llamo

Fue larga la historia

El tiempo, los minutos, segundos.

Para ser el que.

para ser  quien

para ser y al final quien soy

hubo mucho amor

tristezas y alegrias

risas y llantos

susurros nocturnos, de los Beatles

historias de amor, de pasion

canciones de Elvis, los Rolling Ston

y mucho arte

Una Diosa, Afrodita.

Dos personas, papá y mamá.

Nueve meses, yo.

(*) Nota: Versionando el poemade Ángel González “Para que yo me llame Ángel González” queriendo hacer un pequeño homenaje.