Mentiras

Mentiras,

de las que llamamos piadosas,

de las que pesan,

de las que duelen.

Mentiras.

Verdades a medias,

verdades enmascaradas,

verdades ocultas.

Necesidad de enmascarar una dura verdad,

esa verdad que hiere y

se hace sangrante.

Cuando esa verdad disgusto da,

traición por un sentimiento,

que enterrado queda,

con un confuso pensamiento,

de una idea quizás errónea,

que sólo tú creas acertada,

hacia esa persona o personas,

ya sea

amistad, pareja, familia.

En un momento dado

creas ese engendro,

de pura farsa,

llamada mentira.

Una rata sucia

que se come tus entrañas,

y te retuerces,

y te ensucias,

y te manchas,

transformándote en un ser

esquivo, escurridizo, fugitivo.

Una montaña que alimentas,

hasta que sin darte cuenta,

la luz desquebraja esa oscuridad,

estallando, dejándolo perdido,

atado de pies y manos,

contra la espada y la pared,

sale la mierda a flote,

sintiéndote

impotente, indefenso, frágil.

Surgiendo una guerra de palabras,

amenazas, improperios varios.

Te acusan,

te increpan,

te interrogan.

Ante sus ojos

un delincuente eres.

Y todo…¿Por qué?

Porque tu verdad,

sabes que no la toleran,

sabes que no la respetan,

entonces, decides hacer

puro malabarismo,

puro teatro.

Juegas a ser,

juegas a reír,

intentas a nadie herir,

pero… ¿quién miente más?

Ellos que te criaron en el respeto,

ellos que te criaron en la tolerancia y

son los primeros que

ni respeto, ni tolerancia.

Al final, todos perdemos.

Despertar

Quiero despertar

Y tu mirada encontrar

Quiero despertar

Y tu cara contemplar

Quiero despertar

Y tus labios besar

Sentirte

Hundirme en tu mirada

El calor de tu piel

El latir de tu corazón

Acurrucarme en tu regazo

La llama de tu vida

Quiero despertar

Y en tu pupila encontrar

El reflejo del amar

Poder disfrutar

Tu esencia una vez más

Pura, íntegra, real

Quiero despertar

Y encontrar

Con quien gozar

Con júbilo poder volar

Quiero despertar

Y las velas soplar

Jugar, corretear, saltar

Quiero despertar

Y tu piel surcar

Quiero despertar

Envolver tu cuerpo

Con el mío

Quiero despertar

Y contigo estar

¡Fuera de mi mente!

Me hechizaste con tu dulce mirada,

a mí me supo a mermelada.

Me susurraste tiernas palabras,

a mí me parecieron hermosas.

Me tocaste con tus suaves manos,

a mí me vinieron los pecados.

Me comiste y escupiste,

a mí me viste y me perdiste.

En mi mente te clavaste,

juegas conmigo al despiste.

Por mucho que quiero,

olvidarte no puedo.

Me la jugaste con esmero,

yo soy quien pierdo.

Pasa del firmamento

mi eterno lamento.

No miento

si pido

que te lleve el viento,

pues tenerte dentro

es un sufrimiento.

Soñando o despierto

te llevo tan adentro.

Que desesperado grito:

¡Fuera de mi mente!

Reflejo

Miraba y miraba

pero

en ningún momento

se encontraba.

Aquel joven muchacho

sonriente, alegre, divertido

se había esfumado,

ante él un ser ha aparecido,

ahora un hombre

alto, calvo, nervioso,

de uñas mordidas, arrancadas.

En un títere convertido,

pésimo

currante para una familia espantosa y

actor de la misma familia venenosa.

Sabía en qué momentos

callar y reír.

Sus sentimientos y

bajo una máscara

Su verdadero rostro ocultaba.

Impasible jugaba y

de la nada creaba

un ambiente cálido,

incluso hasta relajado

Pero nunca lo suficiente.

Antes o después

La guardia bajaba y

la tormenta en ese momento

estallaba.

Comprensión, premio o incluso risa

era lo que buscaba y

Nunca jamás encontraba.

Más un día

una persona encontró y

a pesar de ser mayor,

con quien decidió compartir

alegría y júbilo sin sufrir,

cuando aprendió a ser

natural, libre, verdadero,

podía volar y soñar.

Entonces decidió luchar,

Sus ataduras romper,

de su prisión escapar,

soltando

aquel lastre que

le arrastraba a un pozo sin fondo.

Sintiendo

rabia, ira, cólera,

que con un martillo hizo añicos

el espejo en el que se estaba mirando

¿Qué pasó después?

Sencillamente respiró y

Al fin

Vivió.

La “T”

Triste, amargura, dolor.

Teatro, ficción, interpretación.

Tolerancia, decepción, incomprensión.

Triste es el teatro de la vida,

sin tolerancia,

de una gran mentira.

Triste, teatro y tolerancia,

todas empiezan con “T”

sin conexión alguna.

Ahogados en un mar de dudas

¿Vida? ¿Verdad? ¿Existencia?

Realidad enmascarada,

actores de cruel engaño.

La tolerancia enseñada, aclamada,

con la mentira sepultada.

Padres, madres, familia,

amistad, amor, unión,

titiriteros todos,

tiramos de los hilos,

que vienen y van, se entrelazan, nos asfixian,

y al final, cansados, lloramos.

Triste verdad,

de esta  macabra obra,

de risa, cariño, amor y ternura,

de buenos momentos y agradable compañía.

Se derrumba bajo mis pies

como torre de naipes.

Sólo queda el presagio

de un gran terror,

con “T” mayúscula.

Destino

Las estrellas fueron testigo

Del más alto cielo

Del más profundo deseo

Cupido usó sus flechas

Vaco hizo lo demás

Nuestras miradas se cruzaron

Nuestras sonrisas nos delataron

Nuestras bocas se besaron

Una canción sonaba

Con ritmo

El de nuestros corazones

Al son de los latidos

Quiero ser el envoltorio

Dulce bombón

Saborearte dejarme llevar

Fundirnos en un mismo abrazo

Si los caminos llegan a Roma

El tuyo a mi corazón

Si la llave abre mi habitación

Mi mente pierde la razón

Da paso a la pasión

Desearte, acariciarte, tocarte

En definitiva

Amarte.