Esta es la historia de Miguel, Pepe y el jefe de ambos, quien dice Miguel o Pepe podría decir Alfonso o Pedro o cualquier otros dos nombres, se trata de contar una historia y en este caso no es imprescindible saber los nombres, ni tampoco el del jefe así que será jefe y punto, está claro que en aquella empresa o trabajo había más personas, pero no nos importa para lo que les voy a contar, tampoco especificaré el tipo de trabajo ni nada por el estilo, ni el año o época, son datos irrelevantes.
La historia empieza de esta manera:
Era una mañana en la que el pobre de Miguel se encontraba por así decirlo realizando una tarea de Pepe, en el momento que apareció el jefe y vio lo que estaba haciendo se dirigió al pobre Miguel y le llamó la atención, por decirlo de manera suave, de estar haciendo las labores de Pepe.
Días más tarde, tampoco nos importa cuántos días, como si fueron meses, la cuestión es que ese día Pepe estaba haciendo el trabajo que habitualmente realizaba el pobre Miguel, no sabemos ni nos importa el qué, el hecho era que al verlo el jefe, en vez de dirigirse a Pepe, fue directo al pobre Miguel y le preguntó: -¿Por qué está haciendo Pepe su trabajo? Ya sabemos que le dijo más cosas y que no fue así de normal por así decirlo, sabemos que se tragó una bronca de aúpa, esta historia termina aquí.
Pero yo me pregunto: ¿al pobre Miguel le tenía que haber llamado la atención ese mismo día? o a ¿Pepe por estar haciendo la tarea del pobre Miguel? o el primer día ¿tendría que haber llamado la atención a Pepe por el hecho de que Miguel estaba haciendo su labor?
No se la respuesta, pero creo tendría que haber sido una de las dos veces, y no las dos veces, lo peor de todo es que fuera como fuese, el pobre Miguel siempre se comía el marrón, dicho de una forma suave.